2 may 2008

El sinsentido de la vida... (homenaje a Gonzo)

Llevo ya un rato intentando empezar esta entrada y no se por donde hacerlo. Son tantas las cosas que llevan dándome vueltas en la cabeza últimamente que no consigo focalizar un pensamiento concreto. Lo único que vienen a mi mente son recuerdos, momentos y sensaciones. Y la sensación que más se repite últimamente es la de ira. Y como dijo Yoda, la ira lleva al lado oscuro.

Leía el otro día, no sé en que lugar, que tener ataques de ira de vez en cuando es bueno para el organismo, porque ayuda a evitar alteraciones de la presión arterial, afecciones pulmonares y transtornos del sueño. Si esto es cierto ya se cual es la razón por la cual no duermo bien y es que soy totalmente incapaz de liberar la mala leche de golpe y me aguanto los cabreos. A veces me gustaría tener un saco para golpearlo cuando me cabreo, o un conejo gigante como la señora Sakurada (Shin Chan, nenes, a ver si tenemos más cultura manga), y poder machacarlo con rabia. Nunca he sido capaz de hacerlo. Puede que sea una cuestión moral intrínseca propia que me haga incapaz de demostrar incluso los sentimientos de rabia extrema. Hasta ahora la única forma en que era capaz de soltar la rabia era llorando, pero está claro que de esta forma no se libera la suficiente. La única vez que fui capaz de lanzar un golpe de rabia fue hace cosa de un mes cuando tuve que parar el coche en la cuneta para maldecirme por gilipollas. Pero un golpe al volante no es comparable a poder descargar golpes contra una pared. Puede que realmente no haya acumulado jamás tanta rabia contra mí mismo o contra un semejante. Puede que no tenga motivos reales para enfadarme hasta ese punto. Pero en realidad sí han habido muchas ocasiones.

Recuerdo, por ejemplo, el día en que decidí dejar mi anterior trabajo. El trabajo me gustaba aunque de vez en cuando tenía problemas con uno de mis compañeros. A pesar de estar todo el día en la carretera era agradable el contacto humano con los clientes y poder relacionarse con toda clase de personas, aunque de vez en cuando algunos podían sacarte de tus casillas. Pero un día se sobrepasaron todos los límites. Había salido de mi casa a las 8:30 como casi todos los días para pasar por el taller y luego ir al almacén de El Corte Inglés a recoger la mercancía a entregar. Como era habitual el compañero de siempre llegaba tarde mientras los otros dos ya nos poníamos manos a la obra en el reparto de tareas. Ese día me tocó la ruta: Pinoso, Jávea y Torrevieja. Con un poco de suerte a mediodía podría pasar por mi casa para comer y a las seis y algo habría acabado. Pero en mi trabajo no se podía hacer uno esperanzas. Lo que en un principio iba a ser una entrega en Pinoso se convirtió en la instalación de dos impresoras con un retraso acumulado de 45 minutos. El servicio de Jávea comenzó tarde porque la dirección donde debía ir no estaba señalizada ni existía en los callejeros de que disponía. Al final no pude parar a comer porque llegaba una hora tarde al primer servicio de Torrevieja. Pero con un poco de suerte a las seis y cuarto había acabado y me dirigía al coche para volver a casa y descansar. Ingenuo. En ese momento me llamó mi jefe diciéndome que tenía que ir urgentemente a un servicio en Elche. Para ir resumiendo diré que volvía a mi casa a las 10 de la noche roto, sin hambre siquiera y sólo con ganas de llorar y mandarlo todo a la mierda.

Por supuesto no ha sido ésta la única vez que he tenido ganas de reventarme los nudillos a puñetazos contra un muro. Ahora mismo no sé si necesito hacer eso mismo o, sencillamente, pasar de todo y de todos. Es una mierda vivir continuamente en mitad de una montaña rusa de sentimientos. Creo que me voy a dejar arrastrar por el lado oscuro...

1 may 2008

La más triste historia jamás contada... LA MÍA

Como habréis podido comprobar por mis últimas entradas, habréis notado que estoy algo peor que de costumbre, así que os pondré sobre la pista de algunos antecedentes que comentaba hace algunas entradas. Como bien sabéis mi vida seximental (o sentimexual, como prefiráis) es tal que inexistente. Todo se remonta a años atrás, cuando yo era un tierno churumbel. Era joven, ella me besó y yo le dije, más o menos literalmente, "asín te mueras". Dicho así parezco un misogino insensible. La realidad es que en cuarto de EGB a mí me la soplaba bastante y ella llevaba bastante tiempo agobiándome con el temita. Desde aquel día todo ha ido cuesta abajo.

Unos años más tarde tuve mi primera novia. Primera y única hasta la fecha para ser exactos. Suena bonito y tierno, ¿no? Vale, pues sí lo era. Pero yo tenía 14 años y aún jugaba con los playmobil, y ella 16 y buscaba algo serio. Al final nos fuimos distanciando y sólo la he visto un par de veces desde aquel entonces. Tengo que reconocer que me encantaba estar con ella. Era muy dulce. Pero le faltaba algo de carácter para mi gusto. La última vez que la vi iba con un chico, así que supongo que es feliz, o al menos eso espero.

Años más tarde, en el instituto, volví a fijarme en el género femenino. En tercero de BUP yo era del grupo de los empollones. Mejor dicho, siempre he sido del grupo de los empollones, aunque nunca me he matado a estudiar, pero siempre he tenido suerte a la hora de los exámenes. Bueno, como decía, yo era de los empollones y ella era de las deportistas populares. Dicho así parece que se trate de una película de adolescentes americanos, pero no. El año anterior ya habíamos ido a la misma clase, pero ella no me llamaba la atención lo más mínimo. Todo fue bastante sorprendente, más que nada porque me sorprendí a mí mismo en mitad de una clase mirando sin parar hacia donde se sentaba ella en clase. Y a mitad de curso su compañera de mesa dejó las clases, por lo que, para no dejarla sola, decidí sentarme a su lado lo que restaba de curso. Esto fue interpretado rápidamente por todo ser viviente como un acercamiento directo y todos los que me conocían se dieron buena cuenta de que iba detrás de ella. Todos menos ella, claro, o al menos eso dijo ella. Hasta tal punto era evidente que me gustaba que la profesora de filosofía un día quedó y me dejó en evidencia por eso. Os cuento. Rondaba el mes de mayo y ya hacía calorcito. Los de COU ya estaban preparando la selectividad, por lo que esta profesora tenía unas cuantas horas libres a la semana, y nosotros teníamos una hora libre porque la profesora de histeria, digo, historia de España no había venido a dar su clase (bueno, como casi todo el año). Así que acabamos coincidiendo alumnos y profesora de filosofía en las escaleras frente a la cantina. Yo estaba sentado en las escaleras y la profesora y Ella estaban sentadas en un banco, justo enfrente. Hablando estaban cuando Ella nombró a su novio. Inciso necesario: sí, tenía novio; nunca he dicho que me gusten las cosas fáciles, es más, a veces me gusta complicarme demasiado la vida. Cuando ella nombró a su novio la profesora quedó perpleja, y le dijo que pensaba que Ella salía conmigo porque como siempre estábamos juntos. ¡Qué ojo tenía la jodía! Bueno dos, que cada uno era de un color...

La cosa está en que me pasé todo un curso tratando de ver la forma de decirle que sentía algo por ella, pero como siempre me pasa, no encontraba la forma ni el momento. Además, quedaba el pequeño detalle del novio que aún tenía. Aquel año me dejé perilla para tratar de impresionarla, pero ni por esas. Llegó el verano y me afeité la perilla, pero por motivos fundamentalmente económicos: mi madre me pagaba el campus de baloncesto al que quería ir a cambio de que me afeitara. Y un día al final del verano me la encontré por la calle y se fijó precisamente en que me había afeitado. Todo un verano tratando de olvidarme de ella, para encontrármela, que me haga un cumplido y volver a perder el culo. Y más aún cuando me enteré que ya no estaba con su novio. Vía libre, o eso creía. Así que cuando me dijo de ir en Nochevieja a un local de fiesta, pues estaba bastante claro que no iba a decir que no, así podría apovechar la circunstancia para atacar. Pero va a ser que no. Me rajé, me fui a mi casa y me metí en la cama maldiciéndome por cobarde, tonto, capullo, gilipollas y nosecuantas cosas más. Pero de la rabia me dio por escribir y saqué un pequeño cuento que al final acabó leyendo. Y le gustó pero no sentía lo mismo por mí. También me dijo que ella no se había dado cuenta de que me gustaba (sí, claro, anda ya). Se fue a estudiar a Valencia y después de aquello poco más sé de Ella, sólo que la siguiente vez que me crucé con ella ni me dirigió la palabra. Suele pasar...

Tardé en olvidarla muchísimo tiempo, exactamente el tiempo que tardó en cruzarse conmigo la siguiente. Me enamoré de ella cuando la oí cantar. Tenía una voz preciosa y además tenía personalidad. Con ella me costó menos decidirme. Esperé a decirle que me gustaba a que acabara sus exámenes de selectividad, para no agobiarla más de la cuenta. Aunque estaba más que decidido a decírselo me costó una semana reunir las fuerzas necesarias para dar el paso. Y como hasta entonces me di el hostiazo contra el muro: a ella le gustaba otro. ¡Cagüentoloquesemenea! Estaba claro que no tenía suerte o, como poco, tenía un muy mal ojo para detectar a las no comprometidas.

Pero... Siempre hay un pero. En este caso más que un pero fue una putada. Una semana después de declararme Ella me llamó para quedar. No solos, claro está, pero al menos era un primer paso. Noche de cine y poco más, que sólo me sirvió para suspender el examen de Electrónica de Comunicaciones que tenía el lunes siguiente. A ese primer paso le siguió un mes de julio yendo juntos al festival de cine independiente de Elche (a raíz de eso me empezaron a gustar los cortos) y cada noche después de ver cine a dejarla en su casa. Nunca sabré si ella esperaba que hiciese algo más, pero como ya me había dicho que quería a otro no iba a arriesgarme a perderla como amiga. Pero la perdí. Un día, en fiestas de Elche, la agobié. Tenía ganas de verla, ya que hacía muchísimo tiempo que no hablaba con ella, y ella se enfadó conmigo. He vuelto a saber de ella, pero me da la impresión que tiende a rehuirme. Tampoco es que esto sea raro en mí, la verdad...

Visto con distancia la impresión es que jugó conmigo, más que nada porque me dio esperanzas. Veréis, yo no soy celoso; nunca me he enfadado porque me rechacen porque hay otra persona, es más, si la chica que me gusta está contenta con esa otra persona me alegraré como el que más y me aguantaré. Pero no soporto que jueguen conmigo, fundamentalmente porque me cuesta muchísimo confiar en las personas y cuando pillo confianza con alguien me abro mucho. Y cada vez que alguien en quien confió me hace daño, provoca que la siguiente vez me cueste un poco más abrirme. Y entonces todo es cada vez un poco más complicado, y como, por el momento, está claro que no va a entrarme ninguna, porque por mucho que digan yo no he visto a ninguna hacerlo, cada vez me cuesta más intentarlo.

¿Y ahora como estoy? Más quisiera yo saber...

P.D.: Perdón si es muy largo, pero necesitaba escribirlo.

28 abr 2008

Azares

¿Creéis en el destino? No me refiero al destino como esa fuerza superior que hace que todo esté predeterminado y que por más que hagamos nuestro camino está escrito y no va a desviarse lo más mínimo. Me refiero al destino como ese conjunto de casualidades o coincidencias, podríamos decir, que hacen que hagamos las cosas de una forma u otra y que nos llevan a, quizás, tomar decisiones más correctas que en otras circunstancias. Nunca he pensado que el futuro está escrito, aunque creo que hay gente que es capaz de ver lo que puede suceder. Me explico, que dicho así me contradigo más de la cuenta. El futuro no está predeterminado, pero existen una serie de detalles que hacen que se puede "predecir" estadísticamente que puede pasar. Otras veces se pueden saber cosas sin más, pero sobre eso ya hablaremos otro día.

Digo todo esto porque llevo un par de semanas en las que todo se encadena para llevarme hacia un camino que, aunque inesperado, parece bastante despejado. Os explico. Como ya explicaba en la entrada anterior he durado una semana a prueba en mi último trabajo. Visto así parece una gran putada y, hasta cierto punto, lo es, pero visto con perspectiva, me ha venido bien. Digamos que el trabajo pintaba bien al principio, técnico de taller, media jornada y tranquilito. El problema viene cuando empezó a faltar el trabajo, cosa que sucedió el segundo día (se ve que soy la leche, porque me llamaron porque había muchísimo trabajo). Entonces me tocó subir arriba a la tienda, y me encontraba bastante desubicado, principalmente porque hacía mucho tiempo que no me encontraba en esas lides. Luego se unió lo poco que iba a cobrar, por lo que, en definitiva, no iba a ser tan bonito como parecía.

Y fue entonces cuando ocurrió la primera de las casualidades que comentaba al principio. El jueves pasado me llamó mi hermana a media mañana. Me preguntó cuanto cobraba en el trabajo, porque en su oficina el que se encarga de las mediciones acústicas y de los proyectos de ICT estaba hasta arriba, porque se tenía que encargar el solo de ese trabajo en Murcia y Alicante, por lo que iba muy agobiado y necesitaba a alguien para echarle un cable. ¿Coincidencia? Puede, porque una hora más tarde me decían que no hacía falta que volviera al día siguiente y me pasara hoy a cobrar. El mismo jueves por la tarde pasé a llevarle un par de currículums a mi hermana para que se los llevara a su jefe a ver que se podía hacer, pero por lo visto aún no lo ha leído porque no está estos días. Y para más coincidencias en el terreno laboral una muestra. Hoy he ido a casa de un amigo a la Daya Nueva a ver un problema que tenía con su ordenador, y, ya que estaba, al salir de allí me he acercado a Dolores a ver si podía echar algún currículum por allí. Y sí que he entregado uno, y, casualidades de la vida, me encuentro allí trabajando a una amiga y excompañera de la universidad. Lo dicho, todo coincidencias en pocos días.

Claro, que han habido mejores coincidencias. Para empezar tenemos que remontarnos al domingo 20. Ese día tuvimos madrugón para ir a jugar a Orihuela con las chicas. Pequeño inciso: el partido fue bien hasta el descanso, vamos, como toda la temporada. A lo que iba. Ligué. Bueno, no "ligué" tal que así, más bien alguien se fijó en mí. Tampoco es que me lo tome muy en serio, pero por lo menos a uno le engorda un poquito el ego, que nunca viene mal, sobre todo al mío que está muy falto de estas alegrías. Esa fue la primera coincidencia de la semana. Y el sábado pasado otra de las casualidades. Iba a hacer una de esas tonterías que se hacen cuando la cabeza no rige como debería, pero, mira por donde, el hecho de no tener la cabeza en su sitio me sirvió para evitar hacer esa estupidez. Como es habitual fuí el último en salir de la ducha después del partido y, una vez fuera del agua aproveché para hacer un par de llamadas. Y dentro del vestuario se me quedó el móvil. Unas horas después empecé a darme cuenta de que olvidarme el móvil había podido ser fruto de una idea genial de mi subconsciente. Lástima que mi subconsciente no demuestre ideas geniales más a menudo.

Ahora a ver si se tercian más coincidencias de estas, porque empieza a gustarme no tener el control de los acontecimientos de mi alrededor. Empiezo a darme cuenta que vivir el momento es más interesante que planear el futuro. Y a ver si en una coincidencia de estas aparece alguien con una visión del mundo similar a la mía. Que seguro que la hay, digo yo...

25 abr 2008

¡Qué viene el lobo!

Cuando empecé a planear que escribir en esta entrada estaba bastante contento. Me habían llamado para empezar un trabajo de técnico de ordenadores en una tienda de Elche. De eso hace apenas diez días. Ayer me informaban que ante la falta de trabajo no se requerían mis servicios. Parece que a la gente ya ni se le rompe el ordenador. ¡Y eso que existe Windows Vista!

La cosa está mal, no nos vamos a engañar. Ya empiezan a venderse las viviendas de nueva obra a precio de coste. Y que viviendas, una planta baja en la zona del Martínez Valero por unos 140.000 euros. Pobrecillos constructores, fijaros si lo pasan mal que uno ha tenido que vender la isla que se compró frente a las costas de Brasil. Parece que ahora empiezan a darse cuenta de que ya no van a ganar tanto como ganaron hasta hace un par de años y les entra el miedo a perder la inversión.

Pero el mercado inmobiliario es sólo la punta del iceberg. En Elche empezó a vislumbrarse el problema cuando comenzaron a cerrar las fábricas de zapatos. Siempre había sido habitual que de tanto en tanto cerrase alguna fábrica, pero desde hace cosa de cinco años el problema ha ido a mayores. En los polígonos industriales las fábricas se convertían en almacenes de importación de chinos. Llegó un momento en el que unos cuantos ignorantes exhaltados acusaron a los chinos de ser los culpables de que las fábricas cerrasen. El problema es anterior. Todo empezó a irse un poco a tomar por saco cuando algunos de los grandes empresarios de la ciudad empezaron a emigrar a Europa del Este y al Norte de África, para conseguir el mismo producto a un precio de coste irrisorio, vendiéndolo después al mismo precio que el hecho en casa. Después ya empezaron a marchar a China y la India, gastando aún menos en la fabricación del calzado. Y algunos empresarios siguen quejándose de los almacenes de los chinos.

Con lo cual conseguir trabajo en Elche está, hoy por hoy, crudísimo. Por suerte en la oficina de mi hermana hace falta alguien para controles acústicos y los ICT's. A ver si esta vez hay suerte. Claro que todo tiene su lado positivo. ¡AHORA ES MÁS FÁCIL COMPRARSE UN PISO! Aunque voy a ver si todavía espero un poco más para comprármelo...

Conciertos de verano

Como comentaba Manu en mi anterior entrada son muchos los conciertos que hemos visto. El último, más que destacable antes del de Ismael Serrano fue el de Marea en Pinoso. Para poneros en antecedentes diré que a Marea los conocía desde hacía bastante poco tiempo y ya les había visto en directo en San Vicente en un concierto con La Vela Puerca de teloneros. Manu no había podido ir a este concierto así que me dijo si nos íbamos a verlos a Pinoso y como me habían encantado en directo dije que por supuesto que me iba a verlos de nuevo.

Llegamos a Pinoso sin entradas en la mano esperando poder comprarlas allí mismo. Aparcamos a la otra punta del pueblo, con lo que nos tocó pegarnos una buena caminata, en buena parte gracias a mi enorme sentido de la orientación. Encima yo iba con chanclas, porque era a mitad del verano y el calor apretaba, por lo que además se acompañaba con pantalón pirata y camiseta con la frase "Sonríe si quieres sexo" impresa; no hubo sexo, pero es que era la única camiseta negra que tenía. Si pensabais otra cosa es que me conocéis poco.

El concierto se retrasó un poco por ligeros problemas con el sonido. Pero a pesar de eso fue espectacular. Ver a Cuchi Romero en directo es una experiencia alucinante. Fundamentalmente por la fuerza que desprende sobre el escenario. Por no hablar de las letras de las canciones. Cuando fuí al concierto de San Vicente eran muy pocas las canciones que me sabía; Almu se sabía unas cuantas más que yo. Pero en Pinoso tenía ya un extenso repertorio memorizado, por lo que al día siguiente estaba perfectamente afónico. Corazón de mimbre, Perro verde, La ciudad de los gitanos, A caballo, y una larga lista que me pasaría demasiado tiempo enumerando.

Hay quien se preguntará cuáles son exactamente mis gustos musicales. Digamos que me gusta todo lo que sea música, lo cual descarta el Requesón, el Bakalao, y otros subproductos sonoros inexactamente musicales. Y si además las letras tienen un mensaje, mejor. Por eso mis gustos van desde cantautores como Ismael Serrano hasta grupos como Marea, Extremoduro o La Fuga, pasando por gente como Nach, la Mala Rodríguez, Violadores del Verso y demás. Así que tampoco es que me mate por Bisbal y compañía.

P.D.: El próximo concierto que tengo en mente asistir es el de Diana Krall en Alicante. Jazz melódico e intenso. Si alguien se apunta que avise...

13 abr 2008

Fue maravilloso aquel concierto...

Suerte que al final decidí no echarme atrás y fui al concierto. Mereció la pena. A pesar de las lagrimillas que en un par de ocasiones brotaron de mis ojos y que ahora, recordando aquél momento, vuelven a brotar espontáneas. A pesar de lo incómodas que eran las butacas y que me obligaron a mantener una postura bastante imposible toda la noche y que aún hoy se nota. A pesar de que se dejó algunas canciones en el tintero como Eres, Cien días, La mujer más vieja del mundo, Ahora o Tierna y dulce historia de amor. A pesar de todo resultó ser sencillamente magnífico. O gracias a todo, mejor dicho.

Hacía tiempo que no entraba al Gran Teatro de Elche, que, a pesar de su nombre, resulta pequeño y acogedor (¿Para cuando una sala de teatro grande en esta ciudad? Pregunta retórica sin respuesta, está claro). La última vez que fui estaba sobre el escenario. Todos tenemos un pasado y el mío fue de actor adolescente en obras del colegio. Por cierto, en la última me mataba mi amante del mismo modo que a su difunto esposo. Que cosas tiene la vida. Resultaba agradable volver a entrar a un recinto que me traía tan buenos recuerdos de infancia, aunque resultaba más pequeño de lo que parecía por aquel entonces. Claro que entonces yo tenía 13 años, medía poco más de 1,65 y el teatro estaba sin restaurar. Aún así impresiona. Especialmente cuando ves que se llena.

Cuando Ismael Serrano apareció, el teatro casi se vino abajo. Hace tiempo que dejé de considerarlo simplemente un cantautor y pasó a ser algo más, pasó a ser un contador de historias. Historias alegres, tristes, de lucha, de amor, de ideales... Tiene una canción para cada uno de nosotros. Recuerdo que empecé a escucharlo hace años, cuando iba al instituto. Por aquel entonces me encantaba escuchar la radio cuando me levantaba antes de ir a clase y cuando me acostaba antes de dormir. Sobre todo escuchaba M80, a pesar de que desde mi casa recibía una señal escasa y a veces inexistente. Por las mañanas escuchaba a Gomaespuma y los domingos por la noche un programa en el que los oyentes mandaban relatos cortos, contados por una presentadora que hacía de las más terribles historias las más bellas palabras. Y por las noches entre semana escuchaba La Gramola. Y una de esas noches entrevistaron a Ismael Serrano y cantó en directo una canción tan divertida como triste, Canción de amor propio, que me encantó. Más adelante fui conociendo más canciones suyas y emocionándome con ellas, tal y como me pasó el sábado por la noche cuando escuché Vine del Norte en directo, no sé si por la historia de amor tan preciosa que relata o por como la cuenta. Aunque también puede que no fuera el único motivo.

Ahora tendré que buscar en su discografía una canción que hable de alguien que sigue esperando una señal para saber si puede dar un paso más, tal y como le dice su corazón, o si mejor debe dejar el agua correr, como le dice su razón. Seguro que alguna tendrá. De todos modos, gracias Maestro Serrano por haberme devuelto parte de las ganas de disfrutar de la vida.

11 abr 2008

Reset

Últimamente duermo poco y mal. Hasta ahí poca novedad. Lo malo es que hace cosa de un mes dormía perfectamente, descansaba y hasta soñaba, o por lo menos recordaba lo soñado. Ahora no. Duermo poco y mi cuerpo no descansa. Me acuesto tarde sin tener siquiera sueño y, además, me cuesta quedarme durmiendo. Me faltan ganas para hacer cosas, incluso las que más me gustan. Llevo dos días sin cenar nada en absoluto. A tal punto llega que sólo tengo ganas de que acabe esta temporada con el equipo para descansar de todo.

Lo peor de todo es que ni siquiera sé que necesito. Cuando me he encontrado otras veces así tenía muy claro qué necesitaba para salir a flote. Esta vez no. Simplemente sé que estoy mal. Visto así es un buen comienzo, el primer paso es reconocer que hay un problema. Ahora me faltan saber los motivos. No es culpabilidad. Dicen que tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria. Puede ser. Pero cuando no puedo dormir mi mente no piensa en el pasado, sino en el futuro. Quizás sea ese el problema. ¿Ese futuro empieza a parecer inalcanzable y eso me atormenta? No sé, puede, pero como otras veces me he imaginado el futuro y nunca me había sentido así, no tiene mucho sentido. ¿Sentimiento de soledad? Vamos, no me jodas. ¿Llevo casi 27 años sin comerme un torrao y lo noto ahora? Que va a ser que tampoco.

Pero aquí estoy jodido. Sólo sé que mañana a las ocho estaré en pie para ir a pitar, por la tarde a jugar y por la noche a ver a Ismael Serrano en concierto. Y a esperar el reset que necesito en mi vida.

6 abr 2008

Autoayudadme...

¿Nunca habéis tenido la sensación de que necesitáis mandarlo todo a la mierda? Sí, ya sabéis, esa sensación de que todo os da igual, y que ya se te puede caer encima el retrete de la MIR que no te hará cambiar de opinión. Y es que la cosa está en que nada acaba de ir como yo esperaba. Bueno tampoco es que eso sea una novedad, para que nos vamos a engañar.

A tal punto llega la cosa que empiezo a plantearme la literatura de autoayuda. Curioso concepto el de "literatura de autoayuda", porque si te lees un libro para "autoayudarte" dejas de "autoayudarte" para dejar que te ayude el libro, pero entonces la paradoja se produce porque tú te has ayudado comprando el libro que después te ayudará a ti, con lo que se demuestra la simbiosis que llega a existir con los libros pero desde un punto de vista diferente. Y se nota que no estoy bien, porque de estarlo ni siquiera me hubiera planteado decir soberana tontería sobre los libros de autoayuda.

Aunque bien visto, hay ciertos aspectos sobre estos libros que los hacen cuanto menos curiosos. Para empezar lo que más destaca de estos libros son sus títulos, que son algo, como decirlo, rimbombantes. Por ejemplo Sopa de pollo para el alma, que uno lee el título y piensa "Anda, Arzak ha sacado la receta casera del Prozac", pero no. Que más bien podría llamarse Pastel meloso para el alma porque resulta bastante empalagoso, la verdad. U otro título no menos destacable como es ¿Quién se ha llevado mi queso? que no trata de las vicisitudes de Jerry pasando hambre mientras Tom le persigue, sino de la busqueda del Queso interior. A mí no me miréis que yo no lo he escrito.

Luego los hay con títulos menos elaborados pero no menos extraños. Por ejemplo Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, que digo yo, ¿y no te bastaba un folio para escribir siete líneas y ya está, que te has tirado el tiempo para escribir un tocho? Que yo resumí a Aristóteles en una cara de un folio para un examen en COU y saque un 8,5, y mira que el discípulo de Platón era denso. O ese que se llama Como ganar amigos e influir sobre las personas. Vamos a ver mangurrían, si te dedicas a influír en las personas, no sé porque, pero me da la impresión de que al final no tendrás muchos amigos, ¿no? O como mínimo, muchas personas que confíen en ti no vas a tener, porque el ser humano, aunque tonto por naturaleza, se deja mangonear poco si se da cuenta. Claro, que eso tampoco pasa muy a menudo.

De todos modos, creo que aún me queda algún motivo para no echarme al vicio de leer esos libros. Aunque hay uno que el título lo hace interesante: El éxito no llega por casualidad. Seguro que éste es de la Obregón...

27 mar 2008

Huelga general

Desde el pasado lunes una facción de neuronas rebeldes tomaron el control de las principales funciones mentales de mi cerebro y amenazan con volverme loco del todo, si es que eso es posible. Como las neuronas sensatas no estaban por la labor de perder el control también han decidido ponerse en huelga de brazos caídos, bueno, de axones y dendritas caídos. Éste es el comunicado donde informan de su decisión y, al mismo tiempo, amenazan con tomar represalias si no se atienden sus peticiones:

« Desde el Sindicato por el Equilibrio Neuronal Independiente y Libre, SENIL, hemos decidido ponernos en huelga ante el abuso que, de nosotros, viene practicando la patronal con nuestros derechos, consintiendo que las neuronas rebeldes campen a sus anchas y, además, nos impidan desarrollar nuestro habitual cometido de mantener la sensatez que, hasta ahora, era característica fundamental de la patronal.»

» Desde que las neuronas rebeldes , escasas en número pero con mucha mala baba, tomaron el control hemos podido constatar que la patronal anda como vaca sin cencerro. Nuestras compañeras en el sector visual nos informan de que los espejos les devuelven imagenes de embobamiento general, lo que ha hecho que las neuronas rebeldes en estos sectores hayan ido haciéndose cada vez más fuertes, especialmente en lo que respecta a la reproducción de imagenes durante la fase de ensoñación de la patronal. En el departamento de archivo y almacenaje se nos ha comunicado que las neuronas rebeldes impiden el acceso libre a la información y ellas controlan la salida de recuerdos, permitiendo únicamente observar aquellos con una temática común, excesivamente cursi a nuestro entender. Las compañeras del departamento creativo comunican que las rebeldes las obligan a fantasear con situaciones de un contenido absolutamente sentimental, y no de forma libre como hasta ahora nos tenían acostumbradas al resto de compañeras y que tanto disfrutaba la patronal en la soledad de su oficina.

» Dada nuestra actual situación, y, puesto que la patronal no ha puesto cartas en el asunto, o no ha querido ponerlas, informamos también que otros compañeros a lo largo del territorio que ocupa a la patronal empiezan a tomar represalias. Como bien habrá podido comprobar la patronal el sistema lacrimal ha decidido abrir las compuertas, y, por su parte, el sistema endocrino las ha cerrado, con lo que su líbido se está viendo resentida. El aparato digestivo ya le avisó en su momento que no pensaba consentir muchas tropelías y el sistema linfático ha permitido que el virus de la gripe vuelva a entrar en su organismo.

» Por lo tanto, y como portavoces electas de todas las partes sensatas del cuerpo de la patronal, exigimos que la misma nos devuelva el control de forma pacífica y dialogada o, de lo contrario, las represalias, en caso de vernos obligadas a usar la fuerza, serán catastróficas:
  • Obligaremos a la patronal a afiliarse a Democracia Nacional, así como a acudir a todos los mitines y manifestaciones que organicen sus líderes. Entendemos que la patronal nunca ha comulgado con las ideas de dicho partido (por llamarlo de algún modo), pero nuestra situación es absolutamente insostenible y las represalias han de ser acordes a la limitación de nuestros derechos.
  • Los sábados por la noche se declararán "Noche de fúrgol" y se verán los partidos retransmitidos por Andrés Montes. Algunas compañeras dispuestas a sacrificarse han planteado que el estridente sonido de la voz del citado comentarista puede ser arma suficientemente rápida para acabar con sus vidas. Otras suicidas menos sutiles informan que pretenden provocarle cada sábado tales estados de embriaguez que cualquier escocés barbudo le parecerá la hembra más atractiva del mundo.
  • Sus únicas lecturas serán la prensa deportiva y la prensa rosa. Olvídese de completar la tetralogía de odiseas espaciales o la colección completa de la Fundación de Asimov. A partir de ahora conocerá al dedillo la vida y obra de Belén Esteban, Paquirrín y sus Chonis, la familia Pajares y cualquier siliconada que salga en la portada del Intervíu. Así que si quiere cultura, ya sabe.
  • Dejará de ver sus series favoritas y las cambiará por "Donde estás corazón" y "La Noria". Así su imaginación se atrofiará del todo. Asímismo, todas las mañanas encenderá la radio en la COPE y escuchará a FJL.
» De este modo esperamos que la patronal obre en consecuencia y sepa atajar esta situación tal y como debe hacerse. Comprendemos que, de vez en cuando, la patronal necesite que se libere cierta cantidad de endorfinas, pero de eso nos encargamos nosotras cuando lo consideremos oportuno y no las rebeldes. Avisado queda.»

Bueno, que como podéis ver la cosa se ha puesto complicada. Me han dado de plazo hasta el próximo lunes para reestablecer la normalidad y volver las cosas a su cauce o comenzarán a poner en marcha la batería de amenazas. Claro, que si estas son las sensatas como serán las rebeldes...

22 mar 2008

Sigo vivo

A pesar de que pueda parecer lo contrario sigo vivo. Lo cierto es que llevo algún tiempo sin crear ninguna entrada nueva en mi blog, pero es que últimamente ando bastante liado, y la Semana Santa no hace que tanto lío se solucione precisamente. Es más, diría que en algunos casos los complica.

Para empezar complica el asunto del proyecto final de carrera. Mucha gente me comenta que cómo es posible que lleve tanto tiempo con él. En parte tienen razón, pero también deben comprender que crear todo un dispositivo de la nada más absoluta como es mi caso, pues no es precisamente tarea fácil. Por lo menos el final ya se ve próximo, y ahora sólo queda que las cosas aparezcan perfectamente presentables. El problema está en que durante dos semanas el laboratorio estará cerrado como un banco en domingo y, por si fuera poco, a la vuelta de vacaciones estará en otro edificio, con lo que me tocará buscar por la universidad a ver si lo encuentro. Vamos que por lo menos significará un día perdido por la universidad.

Lo del curro es algo más complicado, pero, aún así, estamos trabajando en ello, que diría Ansar. Dado que la semana que viene no podré ir a la uni aprovecharé para entregar currículums en un par de lugares que tengo previamente determinados y en otro enorme montón de lugares en los que nunca viene mal probar, más que nada porque así es como he encontrado trabajo hasta ahora. A mí lo del enchufe no me va, cosa rara teniendo en cuenta que lo mío es la electrónica (vale, chiste malo del día, mejor no sigo...). Y si no en cuanto el proyecto esté en proceso de finalización del informe me pongo por mi cuenta. Ganaré menos (buuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah), pero seré un miembro útil de la sociedad (que dicho así parece que quien hable sea Nacho Vidal...).

Y por último, pues mejor no digo nada de lo último, porque no depende sólo de mí. Por cierto, a veces seguir vivo es lo más importante.

P.D.: Si todo sale bien este año ya he hecho promesa para el año que viene de salir , como mínimo, acompañando al Cristet. La verdad es que hay que ser ilicitano para entenderlo.