19 jun. 2008

El lado femenino

Tranquilos que no voy a ponerme a hablar del (¿)disco(?) de Nacho Cano, más que nada porque no me gusta hacer leña del árbol caído, y este hombre anda tan desaparecido (por suerte) como Maddie McCann, y además me gusta la buena música, así que...

De lo que voy a hablar es de algo que me dejé en el aire en la entrada anterior. No os preocupéis que no voy a soltar otras cien cosas nuevas que debéis saber de mí, que eso ya lo dejo para otro día. Iba a explicar la penúltima confesión, porque creo que debo comentarla con más detenimiento. Y es que no se puede dejar caer tan alegremente que uno es una lesbiana encerrada en el cuerpo de un hombre y marcharse de rositas sin dar la más mínima explicación. Para empezar diré que me he pasado prácticamente toda mi vida rodeado de mujeres: tengo dos hermanas mayores; en la catequesis de la primera comunión era el único chico de mi grupo; en el colegio, mientras los chicos iban a jugar al fútbol, yo jugaba al basket con las compañeras de clase; en el instituto tendía a sentarme más cerca de los grupos de chicas que de chicos; en la universidad me sentaba al lado de las únicas chicas que había en mitad de aquel enorme campo de nabos, y por último está lo de ser entrenador de baloncesto femenino. Además añadidle un sentido de la empatía bastante desarrollado, mucha sensibilidad y pluma. Mucha pluma.

Porque, y esto es algo que no lo voy a negar, tengo pluma. Probablemente sea una cuestión derivada de pasarme la vida rodeado de mujeres y al final a uno se le pega todo menos la hermosura, que falta me hace. Pero está ahí. Son gestos, comportamientos y comentarios que, a veces, incluso a mí me sorprenden. Por poner un ejemplo, hoy mismo me he pasado tres cuartos de hora para peinarme, o mejor dicho, decidiendo como peinarme. Además sé diferenciar entre acondicionador y mascarilla, espuma moldeadora y gel fijador, body milk y aceite hidratante; digamos que no es muy normal en un hombre muy hombre. Entre eso y que me depilo podría pasar por un simple metrosexual, claro está, pero es un término que no me define del todo, porque yo no he visitado un gimnasio en mi vida. Lo mío es más profundo. Ya he dicho en alguna ocasión que hasta mi madre piensa que soy gay. pero no es la única: en su momento circuló el rumor entre mis jugadoras de que yo era gay. No negaré que lo comprendí perfectamente, ya que la promoción del rumor vino de la mente vengativa de cierta jugadora a la que ignoré en lo sentimental para fijarme en su amiga que, siendo sinceros, podía no estar tan buena pero era mucho mejor persona. Lo malo es que hay gente que no acepta no ser el centro de atención y le sienta muy mal que lo sean otros. Una lástima de chica...

El otro día me dijo la novia de un amigo, atendiendo a mis explicaciones, que lo que yo soy es "Gayhetero". Me gustan las galletas pero digamos que no entendí muy bien como se escribía la palabra en concreto y por eso pensé lo que no era. Después ya lo cogí, pero tampoco es del todo así. No me va el rollito ambiguo que llevan muchos tíos, más que nada porque sin ni siquiera ponerlo en práctica muchas veces he tenido el problema de ser considerado el mejor amigo de las chicas. Y eso duele, porque ser un pagafantas sin un duro es peligroso. Además hace tiempo me dí cuenta de que lo mío no es la paciencia sentimental y lo de pasarme los días haciendo de hombro de lágrimas de la chica que me gusta ya lo probé hace mucho con inútiles resultados.

Además tengo claro que me gustan las mujeres. Y mucho. Y uno de los motivos de mi miedo al fracaso creo que es el hecho de que me preocuparía más por satisfacer a las mujeres que por obtener mi propio placer, lo cual, de no conseguirlo, me provocaría un trauma, pero como aún no lo he probado mi mente fatalista por naturaleza predetermina que fracasaré y entonces, subconscientemente, evito intentarlo. Empiezo a parecerme a Woody Allen pero sin su fortuna...

De todos modos tengo claro que si fuese mujer sería lesbiana. O puta, que nunca se sabe...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

serias puta fijo xq lesbiana no jajaja
t qda mejor ser puta
ajajajaja
anonima 2
jajajaja

Lilit dijo...

Tengo un amigo que en la facultad todo el mundo creia que era gay (incluidos los gays) aunque el lo negaba y salia con chicas y eso. Yo siempre supe que no lo era. De hecho creia haber inventado yo el concepto "lesbiana atrapada en un cuerpo de hombre". En cualquier caso, tenia bastante exito porque era sensible, inteligente, empatico, buen conversador. Y lleva como 6 o 7 años ya con la mujer de su vida (creo yo) con la que planea tener un niño en breve.

Yo le adoro. Es una persona muy especial.

Seguro que tu tambien. Por cierto, como me he reido con el post de la sordera selectiva!!!

Me gusta tu blog. Que lo sepas.