26 may. 2008

Hay quien aún no ha pillado el chiste...

Ayer domingo 25 de mayo se celebraba el Día del Orgullo Friky, aunque la mayoría tuvimos nuestra dosis la noche del sábado con el festival de Eurovisión. Y es que el sábado hubieron de todos los colores y formas sobre el escenario del Belgrado Arena. Para comenzar diré que este año el festival fue más de lo mismo. Llevaba cuatro años sin verlo pero poco ha cambiado desde entonces. Cuanta menos ropa, más votos; si te quitas ropa durante la actuación, más votos; si montas un espectáculo durante la actuación, más votos; y si eres balcánico, báltico, escandinavo o del este, más votos aún. Está claro que ya que lo importante no es la calidad musical de la actuación, habrá que mostrar chicha para ver si se gana. Y varios países lo tuvieron muy en cuenta como Ucrania (parecíamos lobos en celo cuando apareció la moza), aunque en esta ocasión no ganó como en el 2004 con Ruslana enseñando chicha...

Al final el ganador fue un mozalbete ruso de pecho pelado y bastante amanerado que, acompañado por el campeón olímpico de patinaje sobre hielo (no menos amanerado él) ofrecieron una actuación bastante peculiar que comenzó con el cantante tirado por los suelos. He de reconocer que mi canción preferida fue la danesa, que en un concurso con voto por jurado en vez de voto telefónico hubiese ganado de calle. Porque lo del voto telefónico está comprobado que es un tongazo del quince. Para empezar hay que ver quien se llevo los 12 puntos de España, o a quien se los dio Andorra (más que esperables), o Alemania (A Turquía como siempre), o Montenegro, que celebró su independencia entregándolos a sus hermanos serbios. Uribarri sólo falló en el pronóstico de un país, Adzerbaijan, o como leches se escriba (que no está muy claro), cuando pensaba que los 12 se los daría a Armenia y al final se los dio a Turquía. Como bien dijo Chiquilicuatre cuando lo entrevistaron al final de la gala "el resultado se sabía desde antes de ayer". Y en ese marco de previsibilidad algunos países decidieron partirse la caja con sus respectivos representantes.

España fue el ejemplo más claro, aunque hay que reconocer que no el único. El principal problema fue que no se vio suelto a Rodolfo en el escenario. Le faltó algo de pegada y no pudo rematar la faena. Tampoco ayudó mucho que la careta de presentación que nos pusieron los serbios fuese un señor toreando, pero a estas alturas uno se tendría que haber acostumbrado a que la gente se tome los tópicos al pie de la letra. Por otra parte destacable fue la bajada de pantalones de Uribarri con su presencia finalmente en los comentarios del festival después del cabreo cuando resultó elegida la canción. Por lo menos él, al final, entendió el chiste, cosa que de otros no se puede decir lo mismo. En este grupo se enmarca gente como J.M. Íñigo o Juan Adriansens, que después de la gala despotricaban contra Rodolfo, mientras que gente que está un poco más metida en el mundo de la música, como Toni Aguilar o Fernandisco, recordaban en los últimos años pocos han tenido difusión después de Eurovisión. En algunos casos, incluso, significó la defunción musical de los representantes. ¿O es que alguien se acuerda de Anabel Conde, a pesar de que quedó segunda en su edición? ¿O del triunfito Ramón que quedó décimo? ¿O Lydia, que se las prometía muy felices y no se ha vuelto a saber de ella desde que apareció vestida de Aghatha Ruíz de la Prada? Pero, lo dicho, todavía hay quien se lo toma en serio.

Como los británicos, que se plantean participar el año que viene ya que quedaron últimos de nuevo con una actuación bastante respetable. De no participar el año que viene podría ser un caos ya que junto con TVE son de los que más invierten en el mantenimiento de la plataforma de televisiones europeas. Francia por su parte, viendo de que iba a ir la cosa, envió a una mezcla entre Eugenio y el cantante de los Bee Gees que casi hizo sombra al propio Rodolfo. Por no hablar de los bosnios, a los que, por desgracia, no les dejaron soltar la gallina en medio del escenario como tenían preparado. Pero lo mejor está por venir: la mayoría de países van a adoptar el sistema de elección de representantes español mediante internet. El año que viene puede ser de órdago.

Claro que peores fueron los que yendo de serios se pegaron el ostión, como los propios británicos, alemanes y polacos. Y otros que aunque con mejor resultado consiguieron dar la nota como los piratas letones. De todos modos tengo claro que alguien tenía que haber llamado a Buffy:

Para quien no sea capaz de distinguirlas la de arriba es la sueca; la de abajo es la vampira pija...

Lo dicho, aún hay quien no ha pillado el chiste de Eurovisión...

22 may. 2008

La mujer perfecta

El otro día leía en el blog de Diana Aller una entrada sobre su hombre perfecto. Para ser sincero nunca me había planteado seriamente un ideal de belleza femenina, es más mi problema fundamental era que me gustaban todas. Me gustaban las morenas.
No me mires de esa forma que tus ojos me aturullan...

Me gustaban las rubias.

Esto es una canaria y no Piolín...

Me gustaban las pelirrojas.

Lo que se dice una mujer de armas tomar...

Incluso alguna que otra calva, porque no decirlo.

Ya quisiera Britney lucir con la mitad del estilo de la Nati...

En definitiva, por resumir un poco, me gustaban muchas y en muchos formatos diferentes. Pero llegados a una edad ya hay que ir fijando unos ciertos criterios, más que nada porque el celibato está muy bien y todo eso, pero cansa. Así que a continuación pasaré a detallar un decálogo con las características básicas que ha de tener la mujer perfecta:
  1. Personalidad, independencia y carácter. No es que me guste que me den caña, pero me gustan las chicas decididas que sepan lo que quieren. No quiero decir con eso que me gusten las hijas de puta del quince, pero se agradece un toque pícaro y malicioso.
  2. Divertida, con sentido del humor y que no le importe hacer el ridículo de vez en cuando. Ni que yo lo haga continuamente, ya que es pauta en mí. Y si le gusta el humor absurdo-inteligente, a lo Muchachada Nui, por ejemplo, mejor que mejor.
  3. Que no se caliente la cabeza por tonterías e, incluso, haga de los problemas graves un reto a superar y no un obstáculo insalvable. Como siempre digo "lo que tiene solución no es un problema, y si no la tiene tampoco es plan de hacer un mundo por algo que no se va a arreglar".
  4. Casera y festera a partes iguales, es decir, que le guste salir de marcha pero de vez en cuando también le guste quedarse en casa viendo una película, una cena romántica preparada por un servidor, o simplemente conversando. Lo que se dice momentos de intimidad, vamos.
  5. Inteligente y culta. Que su lectura favorita no sea el HOLA o el Diez Minutos. Y mucho menos el Vale o el SuperPop. Tampoco pido que se conozca la bibliografía completa de Kafka o de Tólstoi. Pero un poco de culturilla nunca está de más. Como por ejemplo saber que la capital de Australia es... esto... es... bueno que lo sepa aunque no me lo diga...
  6. Que le guste la música y el cine. Y como música no se considera el reaggeton ni ninguna otra de sucesión de ruidos informes que pretenden ser musicales. Y si le va la canción de autor, el hip hop y el rock muchísimo mejor.
  7. No tiene porque ser un ejemplo de belleza infinita, pero sí algo exótica. Algún rasgo diferente que la haga especial; la mirada, por ejemplo, es algo en lo que me fijo mucho, así como la voz. Con belleza exótica queda directamente descartada Rossy de Palma, llamadme intolerante, pero es lo que hay...
  8. Que sea deportista y se mantenga en forma. Deformación profesional diríamos.
  9. En cuanto a medidas no tengo unas preferencias determinadas. Reza el dicho que teta que no llena mano no es teta sino grano; asímismo, teta que mano no cubre no es teta si no ubre. Como siempre se dice, en el punto medio está la virtud. Y el gustazo...
  10. Y por último, y lo más importante de todo, que después de haber leído todo esto, esté riéndose de mí y mi frikysmo fuera de lo común, que lo importante es reírse de uno mismo.
Así que disponeos a explicar vuestro ideal de mujer u hombre. Eso o ver si alguien me lo cumple.

12 may. 2008

Después de la publicidad

No sé exactamente por qué pero parece que a todos los publicistas les ha dado últimamente por hacer anuncios que no están muy claro que son en realidad, o mejor dicho, por contraanunciarse. A tal punto llega que a veces ni siquiera nos damos cuenta de que se trata de un anuncio y llega a rozar la subliminalidad, no porque nos obliguen a consumir su producto, sino porque nos crean tal interés por conocerlo que removemos cielo y tierra para saber de que se trata. Y es que si hablamos de publicidad viral a todos se nos viene a la mente el famosísimo "Amo a Laura" que hace un par de años invadió la red de redes como campaña de MTV España. Y con sus secuelas y todo, que al final consiguió ser todo un éxito. Como el Chikichiki que como campaña viral del Buenafuente ha sido absolutamente devastadora y ha acabado como campaña de la ONCE.

La última de estas, que me ha traído un par de semanas de cabeza, ha sido la de las cabeceras de Cuatro, ya sábeis, esas en las que deiferentes personas de diferentes clases sociales y estilos (el tunero es mi favorito) destruyen algunos de sus bienes más preciados y luego claman al cielo diciendo Innsbruck. ¿Os imagináis la de tiempo que me ha estado rondando la mierda esa por la cabeza? Que todo es porque normalmente no veo Cuatro que si no me hubiese pegado un ataque de la jodida intriga. Y casualmente creo haber llegado a la respuesta de la forma más tonta posible. Lo que hace no ser futbolero.

Y es que si me gustase el fútbol tendría claro desde el primer día que vi el anuncio de que se trataba. Y es que este verano hay Eurocopa en Austria, Innsbruck está en Austria, la selección española juega en Innsbruck y por lo visto Cuatro retransmite el torneo. No sé para que si nos quedaremos en cuartos (cuartos, Cuatro, ¿lo cogéis? Vale es demasiado básico, pero no tengo la neurona para muchas fiestas) y eso es algo totalmente impepinable. Pero la cosa está en que están consiguiendo volver loco al personal, o por lo menos a mí. Pero no son los únicos.

¿Os habéis fijado también en que hay anuncios que se parecen demasiado? ¿Y además que anuncian productos demasiado similares? Comprendo que si una idea funciona lo mejor es aprovecharlo: Si lo aprovechas dentro de la misma marca se denomina campaña, si lo haces de una marca a otra, plagio. El ejemplo más claro está en el mundo de la publicidad automovilística. Cuando Nissan se pone a anunciar el Qashqai haciendo que se mueva por la ciudad, primero como un monopatín, después como una extraña pelota de golf de recorrido urbano, se llama campaña creativa. Cansina, pero creativa. Cuando Chevrolet anuncia se Captiva con un anuncio en el que, casualmente, un niño revienta con su coche de juguete la boda medieval que su hermanita tenía montada, uno no puede dejar de recordar ese anuncio del Kia Carnival donde el niño protesta a su madre con el impagable "¡Jo, mamá! ¡Me ha quitado el Sheriff!". Para mí que los anuncios los han hecho los mismos creativos, a los que debieron echar de la campaña de Kia, que no querían calentarse demasiado la cabeza con el nuevo proyecto.

Porque una cosa es plagiar y otra parodiar un anuncio. Todos conocemos el "¿Te gusta conducir?" original de BMW, con el brazo del conductor bailando al son de la música por la ventanilla; pero muchísimo mejor fue la parodia de los de Loterías y Apuestas del Estado con aquél "Hay algo que te gusta más que conducir", mientras sacaba el pie por la ventanilla trasera de una limousina. Porque si vas a plagiar hazlo con estilo y homenajeando de verdad al original. Si vas a hacer un remake o una segunda parte que mejore a la original, y si no eres capaz de mejorarlo por lo menos ríete con él. Que pocos se acuerdan de Scream 2 pero bien que se partieron con Scary Movie.

La verdad es que después de tantos años viendo anuncios uno se queda con los clásicos y es que en publicidad, como en la vida, "busque, comparé y si encuentra algo mejor..."

11 may. 2008

Cambiar pa na es tontería...

Ayer recibí uno de esos calificativos que te llegan al alma, de esos que nunca se olvidan, de esos que te identifican más que ningún otro. De esos que no sabes muy bien si es un insulto o un halago, pero como uno está bastante optimista la última semana pues se lo toma por el lado positivo. Que para tomárselo a mal siempre hay tiempo, pero no demasiadas ganas. Además viniendo de Manu, hasta los insultos sientan bien.

La primera referencia que tengo del susodicho término viene del bló de José A. Pérez, del que me declaro asiduo y mi amigo Manu, aunque no se declara, seguro que también lo ha leído de vez en cuando. Se trataba de una profética entrada muy en su línea habitual. La cosa está en que, como esto de cumplir años a uno le vuelve un poco gilipollas y le da por hacer tonterías, he decidido redecorar mi vida, que dirían los creativos que les hacen la publicidad a IKEA. En mi caso me he redecorado a mí mismo. Tranquilos que no he pasado por el quirófano, el día que lo haga será por motivos únicamente de salud.

El miércoles pasado cumplía los 27 como ya he dicho y, como suele pasar todos los miércoles, tenía un ordenador que reparar. Era en una peluquería y se me ocurrió preguntarle a la dueña que me haría en el pelo. Ella hizo una propuesta y me dijo que fuera al día siguiente. Sólo tengo una frase para ella: ¡Olé tus webos! Tratamiento desrizante, con lo que cuesta decir eso y lo fácil que después se peina uno. Que a vosotros os parecerá una tontería, pero no veas el tiempo que me ahorro ahora por las mañanas. Y eso fue sólo el principio, luego ya vino el cambio de la perilla, que lo del cambio era costumbre habitual cada mes, pero esta va a ser más definitiva.

Las gafas nuevas llegaron al día siguiente. El hacerme un par nuevo de gafas era una cuestión totalmente necesaria, más que nada porque como me parase la autoridad al volante se me caía el pelo por no llevar el par de repuesto en el coche. Y es que las que llevaba de repuesto me las robaron el año pasado junto con la radio del coche, una chaqueta de chándal y un juego de destornilladores; que lo de la radio lo entiendo, pero unas gafas graduadas, un juego de destornilladores y, lo más extraño, una chaqueta de chándal del equipo que llevaba en el coche sólo para casos de extrema necesidad, no soy capaz de comprender que mente enferma es capaz de robarlos. Como decía, las gafas nuevas llegaron el viernes. Patillas de pasta rojas y negras, con semimontura al aire metálica en negro mate. Parezco un comercial de Alain Afflelour. Elección de Almu, que, como mujer que es, tiene mejor gusto para estas cosas. Yo estoy más bien peleado con el estilo.

Claro, que esa pelea estilística parece que ha tocado a su fin, más que nada porque ahora mismo ya me la pela bastante, sobre todo cuando el calificativo fue el que fue. Y acompañado de un "ya te pones el traje negro y te pones a contar monólogos y eres Buenafuente". Que a uno lo comparen con Buenafuente cuando hace dos meses lo comparaban con Berto significa o que algo he evolucionado o que, definitivamente me he hecho mayor. Y más cuando a Buenafuente lo sigo desde que estaba en TV3 (algún día me pondré con las protestas sobre la retirada de TV3 de mi televisión, pero con tiempo para documentarme), y es mi ídolo.

Y ahora que lo pienso, ¿por qué coño estoy dando tantas vueltas para decir lo que me dijo Manu un sábado por la noche? Quizás porque me llegó al alma. ¿Qué me dijo? "MODERNO DE LOS COJONES". Lo dicho, en medio en medio.

9 may. 2008

¿Y para esto has estudiao, alma de cántaro?

Todos hemos escuchado alguna vez esa famosa frase que dice que 9 de cada 10 dentistas recomiendan tomar chicles sin azúcar. Esto me trae a la mente dos preguntas. La primera es qué coño pasa con el décimo, porque va a ser el dentista parado; o el parado o el listo que quiere hacer negocio jodiendo a los clientes, que nunca se sabe. Pero la segunda pregunta que me viene a la cabeza es la más importante: ¿Quién cohones es el que se dedica a perder el tiempo haciendo esos estudios? Porque haberlos haylos, como las meigas.

Por ejemplo, un estudio recomienda a los médicos ser "un poco más amables" con sus pacientes, que dicho así parece una chorrada como un piano, pero a decir verdad, visto con perspectiva, lo es. Esto es en USA pero totalmente aplicable a cualquier nación del mundo. Que digo yo, ¿para esto hacía falta un estudio científico? Porque hay una cosa que se llama lógica, y la lógica nos dice que hacer pringar a unos becarios perdiendo el tiempo con tontunas de estas es putear al personal muy malamente.

Porque seguro que los estudios los hacen becarios, claro está, porque de otra forma no se entiende que salgan cosas como que "cuatro de cada 10 jóvenes de USA, expuestos a la pornografía online". Primero habrá que plantearse que se considera estar expuestos a la pornografía, porque todo aquél que tenga acceso a internet tiene acceso al porno, porque internet, como todo el mundo sabe, está hecho para el porno (porque hagas la busqueda que hagas en Google siempre te aparecerá, al menos, una página porno relativa al tema). Así que, o los jóvenes usamericanos son muy mojigatos a la hora de ponerse a navegar frente a un ordenador (y dicho esto empiezo a partirme yo mismo), o 6 de cada 10 jóvenes americanos no tienen ni ordenador ni internet. O todos los que no ven porno son Amish, que nunca se sabe.

Y es que estudios los hay de todos los temas, formas y colores, más que nada porque por lo visto hay mucho tiempo libre. Aquí va una pequeña lista de algunos concienzudos estudios analíticos:


Claro que siempre puede ser peor: 1 de cada 10 europeos es concebido en una cama de IKEA. ¿Y el resto? 2 en casa de los padres de ella, 2 en casa de los padres de él y 5 en el asiento de detrás de un Simca 1000. Si está claro que lo de comprarse un piso está imposible...

6 may. 2008

Regalos

Como decía en la entrada anterior,mañana cumplo 27 años. Denótese mi enorme alegría por el hecho (yuju). Lo cierto es que nunca he sido de celebrarlo mucho, es más, creo que sólo lo he celebrado tres veces en toda mi vida. La primera que recuerdo fue a los cuatro años y acabé castigado, sin poder jugar con los indios y vaqueros de plástico que me habían regalado, porque no me gustaba la tarta que mi madre había hecho rellena de mermelada y monté un pequeño pollo del quince. Es curioso ver como con los años es posible recordar con tanta exactitud detalles de hace más de veinte años. Desde entonces tuve que esperar hasta los ocho años para la siguiente, y porque coincidió con el día de mi comunión, por lo tanto no fue un cumpleaños al uso. Del último que celebré recuerdo poco y eso que es el que más reciente tengo. Fue un botellón en el campo de fútbol, así que para que decir más. Mucho alcohol y poco sexo. Bueno, como siempre.

La cosa está en que como apenas he tenido fiestas de cumpleaños, apenas me han hecho regalos hasta ahora. Eso sí, cuando llegaban los Reyes magos era el crío más feliz del mundo, porque cualquier regalo me llegaba al alma. Y es que siempre me he conformado con poco, la verdad. Uno de los regalos que más ilusión me hizo de pequeño fue un trailer de juguete con tres coches. Y me lo pasaba teta subiendo y bajando los coches del trailer. Claro que con el tiempo uno va cambiando sus objetivos, así que ahora ya voy teniendo más claro lo que quiero que me regalen:

  • Una prueba de la existencia de Dios, del modo que sea. Y mira que tiene muchas formas de demostrarse. No sé, consiguiendo que el Elche ascienda al final esta temporada, sería una buena prueba, por ejemplo. También podría aparecer Bush diciendo al mundo que todo era una broma que se le fue de las manos y que no sabía como pararla, y que lo decía ahora porque, total, pa lo que le queda en el convento; si todo el mundo lo iba a entender, bueno, menos algún que otro irakí. Pero para no ponérselo tan complicado lo dejaré en que me haga algún favorcillo.

  • Un trabajo digno y bien remunerado. Dicho así podría entrar dentro de la demostración de la existencia de Dios, pero depende más de algún ser humano, de los más de 30 que tienen mi currículum en sus manos, el que lo encuentre. Eso o que en la próxima Campus party todos los técnicos de ordenadores que vayan caigan enfermos por un grave virus de origen desconocido, que se pasará a llamar "virus emule", pues sólo afectará a ordenadores, técnicos y algún que otro asno.

  • La desaparición de las parrillas televisivas de cualquier rastro de programa del corazón, aunque esto sería una prueba más que evidente de la existencia de Dios.

  • Un poquito de inspiración, que últimamente tengo a la musa mano sobre mano y no hay forma de que se ponga a dar el callo. Y me ha dejado plantado con un par de proyectos recién comenzados que no encuentro la manera de acabar de darles forma.

  • Un beso plantado en los morros con lengua, magreo y, si es necesario, bombona de oxígeno para después. Que no creo yo que sea tanto pedir, todo sea dicho. Pero está claro que a este paso nadie me va a decir si beso bien o no...

Así que Manu, siento con toda el alma tener que decirte que este año tampoco espero lo de la colecta, pero si yo no me entero de que la habéis hecho nunca se sabe que puede pasar. Y si me entero siempre me puedo hacer el loco...

5 may. 2008

Crisis

Debe ser cosa mía, pero empiezo a notar que estoy mayor. Ya no aguanto como antes y con dos carreritas estoy que se me salen los pulmones por la boca. Y eso que soy muy sano. No fumo, no bebo, no follo. Bueno, no es que esto último sea cuestión de ser más o menos sano, pero por lo menos no me provoca un desgaste físico excesivo para la práctica deportiva, que ahí tenéis a Ronaldinho que el pobre ya no puede ni jugar de los dolores que tiene por todo el cuerpo; que esto me da que pensar que clase de posturas debe practicar para estar tan reventado con lo joven que es. Lo cierto es que me estoy poniendo fondoncete. No es que me preocupe demasiado, la verdad, porque donde hay carne hay alegría, pero he de reconocer que me gustaría estar más marcadito, así, si no hay forma de encontrar trabajo, siempre podré recurrir al exótico mundo de las despedidas de soltera...

Para ser sinceros creo que todos los años por estas fechas digo lo mismo: "mañana mismo me voy a correr media hora como poco". Claro que la frase la repito cada día, que es como el que dice "mañana mismo me pongo a dieta" mientras se esta tragando una pierna de cordero asada. Inconstancia que se dice. O mejor dicho perrería. Es que es mucha la pereza que da irte a correr por la carretera tú solo, con la única compañía de unos auriculares, el que tiene un mp3, claro está. Total, ¿para qué? ¿Para sudar como un cerdo y acabar cansado? ¿Para quemar unas miserables calorías que después recuperarás con la cena? Y después seguir con unas series de abdominales y flexiones. ¡Pero si no se van a dar cuenta! Te aseguro que nadie te va a decir, "jo, macho como te has puesto de macizorro", y si te lo dicen será para acompañarlo de algún reproche, como por ejemplo "como se nota que tenemos tiempo libre, ¿no?"..

Pero esta vez va en serio. Bueno como las anteriores quince veces que he dicho que iba en serio y al final me acabé quedando en mi casa tocándome los webos. La verdad es que voy a tomármelo como un reto personal. Eso y aprender a nadar este verano. Bueno, esto último va a ser más difícil, no nos vamos a engañar. Si consigo ponerme en forma, podré ir más a la playa a lucir tipito, y así aprovecharé para empezar a aprender a nadar. ¡Dios! Empiezo a ver planear sobre mí la sombra de la crisis de los 30 y eso que pasado mañana cumplo 27. ¡La que me espera!

3 may. 2008

Misantropía

Decía Lord Byron, poeta inglés y sabio, que cuanto más conocía a los hombres, más quería a su perro. Claro que su epitafio también es increíble, por lo que da que pensar que el pobre hombre debió morir o tremendamente sólo o rodeado de fans incondicionales. A todo esto su epitafio reza así: "Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad. Tenía la grandeza de los grandes hombres y ninguno de sus defectos". Genio y figura que dicen...

Lo cierto es que, por muy triste que parezca, este señor llevaba su parte de razón. El hombre es el único ser vivo capaz de destruír su propio hogar y a sí mismo sin ninguna razón en absoluto o, sencillamente, por razones que para ningún otro ser vivo serían simplemente absurdos. Claro que yo también soy un ser humano, por lo que me condiciono a tratar de pensar como cualquier humano supone que piensa cualquier animal irracional. Claro que nosotros somos los que suponemos que los animales son los irracionales. Resulta, cuanto menos irónico. Uno puede pensar que cualquier depredador de la naturaleza es cruel por la forma en que mata y despedaza a sus víctimas, sin embargo lo hace para alimentarse. En cambio los humanos destruímos por placer única y exclusivamente. A veces me avergüenzo de la condición humana.

Lo cierto es que los últimos acontecimientos de mi vida me han demostrado que me resulta más fácil comprender a los ordenadores que a las personas. Triste, muy triste. Pero es así. Bueno y a mis perros también...

2 may. 2008

El sinsentido de la vida... (homenaje a Gonzo)

Llevo ya un rato intentando empezar esta entrada y no se por donde hacerlo. Son tantas las cosas que llevan dándome vueltas en la cabeza últimamente que no consigo focalizar un pensamiento concreto. Lo único que vienen a mi mente son recuerdos, momentos y sensaciones. Y la sensación que más se repite últimamente es la de ira. Y como dijo Yoda, la ira lleva al lado oscuro.

Leía el otro día, no sé en que lugar, que tener ataques de ira de vez en cuando es bueno para el organismo, porque ayuda a evitar alteraciones de la presión arterial, afecciones pulmonares y transtornos del sueño. Si esto es cierto ya se cual es la razón por la cual no duermo bien y es que soy totalmente incapaz de liberar la mala leche de golpe y me aguanto los cabreos. A veces me gustaría tener un saco para golpearlo cuando me cabreo, o un conejo gigante como la señora Sakurada (Shin Chan, nenes, a ver si tenemos más cultura manga), y poder machacarlo con rabia. Nunca he sido capaz de hacerlo. Puede que sea una cuestión moral intrínseca propia que me haga incapaz de demostrar incluso los sentimientos de rabia extrema. Hasta ahora la única forma en que era capaz de soltar la rabia era llorando, pero está claro que de esta forma no se libera la suficiente. La única vez que fui capaz de lanzar un golpe de rabia fue hace cosa de un mes cuando tuve que parar el coche en la cuneta para maldecirme por gilipollas. Pero un golpe al volante no es comparable a poder descargar golpes contra una pared. Puede que realmente no haya acumulado jamás tanta rabia contra mí mismo o contra un semejante. Puede que no tenga motivos reales para enfadarme hasta ese punto. Pero en realidad sí han habido muchas ocasiones.

Recuerdo, por ejemplo, el día en que decidí dejar mi anterior trabajo. El trabajo me gustaba aunque de vez en cuando tenía problemas con uno de mis compañeros. A pesar de estar todo el día en la carretera era agradable el contacto humano con los clientes y poder relacionarse con toda clase de personas, aunque de vez en cuando algunos podían sacarte de tus casillas. Pero un día se sobrepasaron todos los límites. Había salido de mi casa a las 8:30 como casi todos los días para pasar por el taller y luego ir al almacén de El Corte Inglés a recoger la mercancía a entregar. Como era habitual el compañero de siempre llegaba tarde mientras los otros dos ya nos poníamos manos a la obra en el reparto de tareas. Ese día me tocó la ruta: Pinoso, Jávea y Torrevieja. Con un poco de suerte a mediodía podría pasar por mi casa para comer y a las seis y algo habría acabado. Pero en mi trabajo no se podía hacer uno esperanzas. Lo que en un principio iba a ser una entrega en Pinoso se convirtió en la instalación de dos impresoras con un retraso acumulado de 45 minutos. El servicio de Jávea comenzó tarde porque la dirección donde debía ir no estaba señalizada ni existía en los callejeros de que disponía. Al final no pude parar a comer porque llegaba una hora tarde al primer servicio de Torrevieja. Pero con un poco de suerte a las seis y cuarto había acabado y me dirigía al coche para volver a casa y descansar. Ingenuo. En ese momento me llamó mi jefe diciéndome que tenía que ir urgentemente a un servicio en Elche. Para ir resumiendo diré que volvía a mi casa a las 10 de la noche roto, sin hambre siquiera y sólo con ganas de llorar y mandarlo todo a la mierda.

Por supuesto no ha sido ésta la única vez que he tenido ganas de reventarme los nudillos a puñetazos contra un muro. Ahora mismo no sé si necesito hacer eso mismo o, sencillamente, pasar de todo y de todos. Es una mierda vivir continuamente en mitad de una montaña rusa de sentimientos. Creo que me voy a dejar arrastrar por el lado oscuro...

1 may. 2008

La más triste historia jamás contada... LA MÍA

Como habréis podido comprobar por mis últimas entradas, habréis notado que estoy algo peor que de costumbre, así que os pondré sobre la pista de algunos antecedentes que comentaba hace algunas entradas. Como bien sabéis mi vida seximental (o sentimexual, como prefiráis) es tal que inexistente. Todo se remonta a años atrás, cuando yo era un tierno churumbel. Era joven, ella me besó y yo le dije, más o menos literalmente, "asín te mueras". Dicho así parezco un misogino insensible. La realidad es que en cuarto de EGB a mí me la soplaba bastante y ella llevaba bastante tiempo agobiándome con el temita. Desde aquel día todo ha ido cuesta abajo.

Unos años más tarde tuve mi primera novia. Primera y única hasta la fecha para ser exactos. Suena bonito y tierno, ¿no? Vale, pues sí lo era. Pero yo tenía 14 años y aún jugaba con los playmobil, y ella 16 y buscaba algo serio. Al final nos fuimos distanciando y sólo la he visto un par de veces desde aquel entonces. Tengo que reconocer que me encantaba estar con ella. Era muy dulce. Pero le faltaba algo de carácter para mi gusto. La última vez que la vi iba con un chico, así que supongo que es feliz, o al menos eso espero.

Años más tarde, en el instituto, volví a fijarme en el género femenino. En tercero de BUP yo era del grupo de los empollones. Mejor dicho, siempre he sido del grupo de los empollones, aunque nunca me he matado a estudiar, pero siempre he tenido suerte a la hora de los exámenes. Bueno, como decía, yo era de los empollones y ella era de las deportistas populares. Dicho así parece que se trate de una película de adolescentes americanos, pero no. El año anterior ya habíamos ido a la misma clase, pero ella no me llamaba la atención lo más mínimo. Todo fue bastante sorprendente, más que nada porque me sorprendí a mí mismo en mitad de una clase mirando sin parar hacia donde se sentaba ella en clase. Y a mitad de curso su compañera de mesa dejó las clases, por lo que, para no dejarla sola, decidí sentarme a su lado lo que restaba de curso. Esto fue interpretado rápidamente por todo ser viviente como un acercamiento directo y todos los que me conocían se dieron buena cuenta de que iba detrás de ella. Todos menos ella, claro, o al menos eso dijo ella. Hasta tal punto era evidente que me gustaba que la profesora de filosofía un día quedó y me dejó en evidencia por eso. Os cuento. Rondaba el mes de mayo y ya hacía calorcito. Los de COU ya estaban preparando la selectividad, por lo que esta profesora tenía unas cuantas horas libres a la semana, y nosotros teníamos una hora libre porque la profesora de histeria, digo, historia de España no había venido a dar su clase (bueno, como casi todo el año). Así que acabamos coincidiendo alumnos y profesora de filosofía en las escaleras frente a la cantina. Yo estaba sentado en las escaleras y la profesora y Ella estaban sentadas en un banco, justo enfrente. Hablando estaban cuando Ella nombró a su novio. Inciso necesario: sí, tenía novio; nunca he dicho que me gusten las cosas fáciles, es más, a veces me gusta complicarme demasiado la vida. Cuando ella nombró a su novio la profesora quedó perpleja, y le dijo que pensaba que Ella salía conmigo porque como siempre estábamos juntos. ¡Qué ojo tenía la jodía! Bueno dos, que cada uno era de un color...

La cosa está en que me pasé todo un curso tratando de ver la forma de decirle que sentía algo por ella, pero como siempre me pasa, no encontraba la forma ni el momento. Además, quedaba el pequeño detalle del novio que aún tenía. Aquel año me dejé perilla para tratar de impresionarla, pero ni por esas. Llegó el verano y me afeité la perilla, pero por motivos fundamentalmente económicos: mi madre me pagaba el campus de baloncesto al que quería ir a cambio de que me afeitara. Y un día al final del verano me la encontré por la calle y se fijó precisamente en que me había afeitado. Todo un verano tratando de olvidarme de ella, para encontrármela, que me haga un cumplido y volver a perder el culo. Y más aún cuando me enteré que ya no estaba con su novio. Vía libre, o eso creía. Así que cuando me dijo de ir en Nochevieja a un local de fiesta, pues estaba bastante claro que no iba a decir que no, así podría apovechar la circunstancia para atacar. Pero va a ser que no. Me rajé, me fui a mi casa y me metí en la cama maldiciéndome por cobarde, tonto, capullo, gilipollas y nosecuantas cosas más. Pero de la rabia me dio por escribir y saqué un pequeño cuento que al final acabó leyendo. Y le gustó pero no sentía lo mismo por mí. También me dijo que ella no se había dado cuenta de que me gustaba (sí, claro, anda ya). Se fue a estudiar a Valencia y después de aquello poco más sé de Ella, sólo que la siguiente vez que me crucé con ella ni me dirigió la palabra. Suele pasar...

Tardé en olvidarla muchísimo tiempo, exactamente el tiempo que tardó en cruzarse conmigo la siguiente. Me enamoré de ella cuando la oí cantar. Tenía una voz preciosa y además tenía personalidad. Con ella me costó menos decidirme. Esperé a decirle que me gustaba a que acabara sus exámenes de selectividad, para no agobiarla más de la cuenta. Aunque estaba más que decidido a decírselo me costó una semana reunir las fuerzas necesarias para dar el paso. Y como hasta entonces me di el hostiazo contra el muro: a ella le gustaba otro. ¡Cagüentoloquesemenea! Estaba claro que no tenía suerte o, como poco, tenía un muy mal ojo para detectar a las no comprometidas.

Pero... Siempre hay un pero. En este caso más que un pero fue una putada. Una semana después de declararme Ella me llamó para quedar. No solos, claro está, pero al menos era un primer paso. Noche de cine y poco más, que sólo me sirvió para suspender el examen de Electrónica de Comunicaciones que tenía el lunes siguiente. A ese primer paso le siguió un mes de julio yendo juntos al festival de cine independiente de Elche (a raíz de eso me empezaron a gustar los cortos) y cada noche después de ver cine a dejarla en su casa. Nunca sabré si ella esperaba que hiciese algo más, pero como ya me había dicho que quería a otro no iba a arriesgarme a perderla como amiga. Pero la perdí. Un día, en fiestas de Elche, la agobié. Tenía ganas de verla, ya que hacía muchísimo tiempo que no hablaba con ella, y ella se enfadó conmigo. He vuelto a saber de ella, pero me da la impresión que tiende a rehuirme. Tampoco es que esto sea raro en mí, la verdad...

Visto con distancia la impresión es que jugó conmigo, más que nada porque me dio esperanzas. Veréis, yo no soy celoso; nunca me he enfadado porque me rechacen porque hay otra persona, es más, si la chica que me gusta está contenta con esa otra persona me alegraré como el que más y me aguantaré. Pero no soporto que jueguen conmigo, fundamentalmente porque me cuesta muchísimo confiar en las personas y cuando pillo confianza con alguien me abro mucho. Y cada vez que alguien en quien confió me hace daño, provoca que la siguiente vez me cueste un poco más abrirme. Y entonces todo es cada vez un poco más complicado, y como, por el momento, está claro que no va a entrarme ninguna, porque por mucho que digan yo no he visto a ninguna hacerlo, cada vez me cuesta más intentarlo.

¿Y ahora como estoy? Más quisiera yo saber...

P.D.: Perdón si es muy largo, pero necesitaba escribirlo.