25 jun. 2009

El móvil esquivo

Llevo dos semanas que parezco una lesbiana desesperada. Me explico, porque va a parecer lo que no es, y a falta de días para la celebración del orgullo gay no quiero granjearme la animadversión de un colectivo en el que tengo muchas amigas. La cosa está en que, como en su día me comentó A, un hecho tremendamente característico de las lesbianas es que tienen tendencia a no separarse de su teléfono móvil, tanto que el móvil parece adherido a sus propias manos. Esto, que en un pricipio, aparte de a las lesbianas podría ser aplicado a cualquier profesional autónomo y algunos brokers de bolsa, lo cierto es que es bastante verídico, Y A no es una excepción, la verdad.

Pues así llevo dos semanas. Vivo pegado al móvil. Creo que ni siquiera se ha descargado porque en mi bolsillo se recargaba de forma automática. A tal punto de simbiosis he llegado con el cacharrito que me compré hace unos días una funda de esas para llevar el iPod en en el brazo cuando sales a hacer ejercicio. Pequeño inciso: sí, a hacer ejercicio, o lo que es lo mismo, salir a correr o con la bici (por cierto, ayer, primer día de bici del verano, 45 kilómetros en dos horas y media; no está nada mal para alguien que está en un nivel físico lamentable como el mío). Todo con tal de no separarme del móvil ni un segundo más de lo necesario. Yo, con lo que he sido, que si me olvidaba el móvil en casa era la persona más feliz del mundo, y ahora, si se me olvida en el piso de arriba voy corriendo a buscarlo por si me llaman. Yo que renuncié del uso del móvil hasta bien entrado en la universidad, y ahora sufro si no lo llevo.

Y no, no tiene ningún connotación romántico-sexual. Todo se debe a una entrevista de trabajo que tuve hace un par de semanas. ¿Pero cómo, os preguntaréis, cómo en esta situación de crisis con más de cuatro millones de personas paradas y sin ninguna empresa que ofrezca un trabajo , o sea YO, optas a un empleo relativamente bien remunerado en una empresa seria y con contrato desde el primer día? Y si no os lo preguntáis deberíais, porque yo no paro de hacerme esa misma pregunta desde hace dos semanas cuando tuve la última entrevista de trabajo, la que debería ser la definitiva. Y yo no diré como la ministra Salgado que esto son brotes verdes en la economía del Estado Español, esto es un ficus en la mía, que ya empezaba a plantearme seriamente el comentario de Juani el otro día diciéndome si había pensado alguna vez en trabajar de stripper, que no es que sea un trabajo muy duro, pero no me veo yo machacándome en el gimnasio para conseguir la clase de físico de los que se dedican a dichos menesteres erótico-festivos.

De todos modos ahora la llamada que estoy esperando es la que me tienen que hacer para decirme el día que me he de incorporar al trabajo, pues ya me han pedido fotocopias del DNI y de la seguridad social, así como un número de cuenta para poder pasar la nómina, así que señores, en breve volveré a ser un miembro productivo de la sociedad y con mis impuestos mantendré los servicios de que disfrutamos todos los españoles...

... aún me lo voy a tener que repensar...

17 jun. 2009

El retorno del Jedi

- ¿Sabes una cosa?
- ...
- Ahora por fin te entiendo.
- ...
- ¿Vas a seguir sin hablarme?
- ...
- Ya sé que nos hemos pasado un poco contigo, pero esto no puede durar eternamente. Últimamente ni siquiera nos sacas de casa. Y que no los saques a ellos, vale, pero que me abandones a mí...
- ...
- Vale, reconozco que te hemos jodido un poco la vida durante todos estos años, pero es que tú nos dejabas...
- ...
- Ni siquiera nos dijiste nada de la entrevista de trabajo del otro día...
- ...
- ¿Qué tal fue, por cierto?
- ...
- Espero que fuera bien, porque si no este verano acabas prostituyéndote, aunque por otra parte no sería mala idea, así tendrías base para ese libro que decías que querías escribir...
- ...
- Ya sabes, ese sobre el mito de Ganímedes pero en versión moderna...
- ...
- Pero tío, háblame. Además ellos ya están controlados...
- Y una mierda...
- ¡Qué os follen a todos! Ya que yo no puedo...
- Bueno, quizás no estén todo lo bajo control que quisiera, pero los ignoro tal y como solías hacer tú, y de momento me va funcionando.
- ...
- Pero de momento están a raya y no se han salido de madre. Pero lo han intentado, no creas, porque he tenido mis batallas con ambos. Llegaron a ponerse de acuerdo y todo en contra mía, pero me mantuve en mi sitio para que no se nos subieran demasiado a la chepa...
- ...
- Venga, joder, que te estoy pidiendo que vuelvas a tener tú el control. Esto no está hecho para mí.
- ...
- Vale, lo diré: LO SIENTO.
- Bueno, es un comienzo. A partir de ahora van a cambiar mucho las cosas por aquí. MUAHAHAHAHAHA.

CONTINUARÁ

9 jun. 2009

Yo mismo, mi otro yo y una peli de Julia Roberts...

- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Qué hacéis?
- Viendo una peli.
- Pero, ¿te habla?
- Que va. Está ahí, callado y comiendo palomitas toda la tarde. No piensa hablar.
- ¿Y qué peli estáis viendo?
- Una...
- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Cuál?
- Una de Julia Roberts.
- Espero que sea Erin Brockovich...
- Pues esa precisamente no es...
- Entonces El informe pelícano...
- Tampoco.
- ¿PERO TÚ ESTÁS GILIPOLLAS O QUÉ COÑO TE PASA?
- Yo... es que estaba haciendo zapping y era Notting Hill o el tenis...
- ¡Pues no se duda y se pone el tenis, rediós! ¡Qué pareces tonto! Ahora será aún peor, que la última vez que vio Pretty woman se tiró dos meses atondado.
- ¿Más aún? ¿Eso es posible?
- Pues sí que es posible. Pero como tú estabas con la baja por depresión no te enteraste. Y fui yo el que tuvo que soportarlo.
- Grompf, grompf, grompf...
- Pues tampoco parece que le afecte mucho...
- La verdad es que muy afectado no parece; se ha enganchado con las palomitas y casi ni respira...
- Perdón... Un momentito. ¿Está el jefe?
- Estar, lo que se dice estar, pues sí, está... pero no creo que vaya a atenderte.
- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Catalepsia?
- Que ha decidido ponerse en huelga y no nos habla. Sólo come, duerme y respira. A veces ni eso...
- Pues a mí me tiene totalmente olvidado. Y me preocupa, la verdad...
- Pues va para largo...
- ¿No jodas?
- Y lo que te rondaré...
- Y encima el desgraciado este poniéndole películas romanticonas. ¡Más porno es lo que tendría que ver!
- ¡Qué te den!
- Y tú que lo disfrutes...
- Chicos, calma. A ver si entre todos sacamos esto adelante.
- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Sacar el qué? Si esto tiene menos futuro que Yola Berrocal en el ministerio de cultura...
- Si la brillante mente que escribió el guión de Mentiras y gordas llegó a ministra, cualquiera puede hacerlo. Así que sed un poco optimistas.
- El optimismo se lo dejo a Zapatero, que aún se cree que España saldrá indemne de la crisis. Yo asumí hace tiempo que moriré virgen...
- Grompf, grompf, grompf...
- Tú virgen y yo sin conocer el amor...
- Panda de sobreactuadores tocapelotas... Ahora entiendo al jefe...
- Grompf, grompf, MUAHAHAHAHAHAHAHAHAHA, grompf, grompf...

CONTINUARÁ

6 jun. 2009

The Red Impresentable strikes back

- ♪ Tú eres tonto, muchacho, tú eres tonto, y en tu casa lo tienen que saber...♫
- No, si en su casa ya lo saben...
- Y tú podrías irte un poquito a la mierda, ¿no?
- Te noto un poco susceptible...
- ¡Hasta los cojones me tenéis! ¿Porque no puedo tener que pelearme conmigo mismo y ya está?
- Pero si ya te peleas contigo mismo.
- Ya. Pero aquí cada uno tira para un lado, y por una vez en la vida me gustaría que todos tiráramos para el mismo lado.
- Y a mí me gustaría tener el esqueleto de adamantium y poder sacar garras como Lobezno...
- ¿Y luego el friky soy yo?

- Todo se pega menos la hermosura, chaval.
- ¿Pero yo que os he hecho para que me tratéis así? ¿Acaso si me pincháis no sangro? ¿No lloro si me duele?
- No te pongas melodramático que no te pega en absoluto. Y si lo haces que sea para jurar como Scarlett O'Hara "que nunca más volverás a pasar hambre". Sentimentalmente hablando, obviously...
- ¿Éste? El atontado este haría como Clark Gable que se comía una cebolla cruda antes de besar a Vivein Leigh porque no la soportaba.
- ¿No jodas? ¿Eso es cierto?
- Bueno, eso dicen los mentideros hollywoodienses, pero vamos, que muy bien no se llevaban.
- Estabamos hablando de mí, o eso creo...
- Egocéntrico, que se cree el rey del mundo...
- Pero yo...
- Apoyardao, que como sigas así te vas a quedar pa vestir santos...
- Pero es que...
- Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre.
- ¿Y eso a santo de qué ha venido?
- No sé. Es que me he emocionado insultándole y me ha venido a la cabeza.
- Ya pero tampoco es que haya perdido todas las oportunidades, digo yo.
- No aún, pero se le van agotando, poco a poco, lentamente, de forma casi imperceptible, igual que las gotas de rocío matutino se depositan sobre las hojas y después se precipitan para perderse entre la hierba...
- Ahora el melodramático eres tú.
- Sí, bueno, pero ese es más mi rollo que el suyo.
- Te pega más, cierto es. Pero míralo, ahí, lloriqueando, en el rincón de dar pena.
- ¿Qué te pasa, criaturica?
- ¡Es qué nadie me entiende!
- Y tampoco tienes perrico que te ladre... ¡Lo que hay que oír!
- Pero es que es verdad, ni siquiera vosotros que sois mis seres más cercanos...
- A ver, para empezar "ser" los serás tú. Nosotros somos representaciones antropomórficas de tus personalidades subconscientes. Y segundo, si no te entiendes ni tú, como te va a entender nadie más...
- Pero...
- Ni pero ni pera. Que te gusta mucho darle vueltas a las cosas. A ver, los sueños que te mande anoche, ¿te gustaron? Pues podrían ser tu futuro ¡cagondiós! ¿Qué no hay forma de hacértelo entender o qué?
- Es que tengo miedo...
- ¿A qué te diga que no?
- Que va. Estoy tan acostumbrado a que me digan que no que una más no me afectaría. Pero, ¿y si me dice que sí?
- ¡Yo a este tío lo mato! ¡Me doy un ataque a mí mismo y lo mato!
- Pero, ¿tú te estas escuchando? ¿Te das cuenta de la soberana estupidez que acabas de soltar?
- Yo ya no sé ni lo que digo. A partir de ahora os encargáis vosotros...
- ♪Del pito del Brunete, no me moverán...♫
- Y encima este ha tomado conciencia propia. Señores, yo dimito...

CONTINUARÁ...

P.D.: Tiembla J.J. Abrams...

5 jun. 2009

Si quieres las tomas, si no... las tiras por la ventana...

¿Quién en esta vida no ha oído la manida frase de "si quieres las tomas, si no las dejas" ante un plato de las minúsculas legumbres? Porque a mí Señora Madre me la repitió unas cuantas veces cuando mi única meta en la vida era jugar con los playmobil. Claro que lo de "las dejas" tenía aspecto de ser tan poco real como un alto el fuego definitivo en Palestina. Y es que Señora Madre aplicaba a rajatabla la consabida norma de "tú te las vas a comer; puede que ahora no, pero a la merienda las tienes". Y sin calentar si quiera.

Por fortuna, con el tiempo llegué a aprender que un plato de lentejas puede ser un manjar, especialmente acompañadas de chorizo y jamón, o con un par de puñados de granos de soja sin germinar, o en un buen potaje con sus garbanzos y sus habichuelas, o con arroz... todo con tal de que Señora Madre no hiciera habichuelas con sepia, que es el único modo en que no me gustan las legumbres. Y es que, como todos sabemos, o deberíamos saber, la fabada es el único plato factible con habichuelas como el MVE manda, o en su defecto alguna ensaladita ligera o en otros guisos por el estilo, pero con sepia nunca. Faltaría más.

¿Y éste qué cojones se pone a contarnos ahora sus hábitos alimentarios? Os preguntaréis más de uno, si es que no habéis dejado de leer hace diez minutos. Pues bien, puede que a vosotros no os interese, pero en el examen oral de francés me tocó enunciarlos. Y sí, "examen oral de francés" me sigue pareciendo una redundancia. Pero como os decía, que me tocó decir qué es lo que como habitualmente, que si je mange de tout o je ne prends pas de rien, que si patatín, que si patatán y que si al abuela fuma. Coincidencias de la vida: si en todo el curso tuve que faltar un día a clase, fue precisamente ése, por lo que el monólogo casi se convierte en una tragedia griega y yo, el muerto.

Y os seguiréis preguntando que qué forma es esta de cambiar de tema sin ton ni son, que parece que mi mente anda a saltos como el guión de Perdidos y no es así. Lo que pasa es que me gusta hilar los temas de forma que el mismísimo J.J. Abrams sentiría envidia ante mi espectacular malabarismo argumental. Perdón, me estoy quitando una flor del hombro... Decía que lo mío es hilar temas, y es que ayer tuvimos la cena de los compañeros de clase de francés ¿Y comisteis lentejas? Os preguntareis algunos; pues no, obviamente, que estudiamos francés, pero no somos como esos turistas que comen paella a las doce de la noche, y podemos estar mal de la cabeza, pero hasta cierto punto, por supuesto. Fuimos a una pequeña pizzería, donde he de decir que se come de muerte y disfrutamos largamente en la terraza, tan largamente que se nos hicieron las doce y media de la noche allí de charreta. Y he aquí donde entran en juego las lentejas (¡toma giro argumental J.J.! MUAHAHAHAHA). Y demos gracias al MVE que no fueron croquetas congeladas porque podrían haber causado alguna desgracia mayor. Eso sí, que mala fue la intención de lanzar lentejas pardinas, esas tan chuiquitinas que dan penica comerse porque parece que no se hayan desarrollado como sus hermanas mayores, y uno piensa en los anuncios de "pezqueñines, no gracias" y le vienen hasta remordimientos por comerse algo tan chiquitín y a la vez tan sabroso. Pero claro, cuando se utiliza como arma, gracia no hace ninguna, porque en algún ojo podría haber impactado y a saber a estas horas si alguno no iríamos de pirata por la vida (de los de parche en el ojo y pata de palo, no de los de carroza y plumón, obviously). Hasta dos veces fuimos agredidos. Eso sí, ni un aviso preventivo, que por lo menos el trío de las Azores tuvo la decencia de avisar que iban a atacar Irak...

Pero, por supuesto, menos mal que ya no se estila el orinal...