3 feb. 2009

Un poco de geografía a pequeña gran escala...

Hoy, después de mucho tiempo, voy a hablaros de otro de los temas que de pequeño me apasionaban: la Geografía. De pequeño me pasaba horas metido en el comedor de mi casa con el Atlas en las manos memorizando capitales del mundo, países, ríos y demás datos que sólo sirven para ocupar espacio en el disco duro de mi mente. Uno de mis entretenimientos favoritos era aprenderme las capitales de los estados de EEUU, y, así, descubrí que la capital del estado de Nueva York era Albany y no la Gran Manzana o que la de Florida no era Miami sino Tallahassee. También descubrí otras como Baton Rouge (Luisiana), Austin (Texas), Sacramento (California), etc. Hoy os voy a hablar de un estado en concreto.

Este estado no es precisamente pequeño en superficie; con sus más de 250000 km² ocupa el décimo lugar entre los estados más grandes de los USA. Por contra, su población supera escasamente el medio millón de habitantes, que es lo que suman dos ciudades como Elche y Alicante juntas. Su capital, Cheyenne, es la ciudad más poblada con apenas 55000 habitantes. El estado limita al noroeste con Montana, al este con Dakota del Sur y Nebraska , al sur con Colorado, suroeste con Utah y al oeste con Idaho. Lo que vendría a ser la América profunda, vamos. Un dato electoral: en las últimas elecciones McCain sacó el doble de votos en este estado que Obama. Y si todo esto nos os ha hecho que busquéis en la Wikipedia de que estado se trata os diré que es Wyoming.

Y sí, lo reconozco, me encanta irme por las ramas para acabar hablando del tema que durante todo este fin de semana ha causado más debate y más polémica en los foros de la red: El Gran Wyoming insulta y menosprecia a una becaria durante un ensayo de su programa. La que se armó en Menéame. Todo surgía a raíz de cierto vídeo que habían emitido en el canal Intereconomía donde se podía ver al humorista (no voy a llamarle periodista de momento, y lo siento, porque él, según hasta donde yo sé, es médico) soltándole un puro a una becaria de su programa por haber interrumpido el ensayo del mismo, quedando como un maldito negrero explotador y malcarado que se sale de sus casillas a la más mínima. Como os decía Menéame era una juerga: los defensores de Wyoming que pensaban que el vídeo era totalmente cierto decían que igual era que la becaria había interrumpido el ensayo en innumerables ocasiones y que desconocíamos los motivos reales por los que el humorista perdido los papeles y que en el vídeo bien podían faltar partes que los de Intereconomía habrían quitado para darle mayor dramatismo; los detractores del humorista que se creían el vídeo afirmaban que así se demostraba como eran los superprogrechachiguays en España; los que no se lo creyeron del todo prefirieron esperar antes de hacer comentarios absurdos. Yo decidí no ver el vídeo. Además, ayer mismo, los chicos de Sé lo que hicistéis trataban el tema con enorme seriedad.

Al parecer todo viene de antiguo. Como sabréis los que veis el Intermedio (he de reconocer que no suelo verlo a menudo), Beatriz Montañez se dedica a sacarle punta a prácticamente todo comentario que se realice desde casi cualquier emisora de radio y televisión de este país (Telecinco no porque en casa Vasile son asín...), así que empezó a sacar imágenes de programas del canal Intereconomía, emisora que, por otra parte, se caracteriza por pluralidad informativa (¿es necesario que diga que es un sarcasmo?) y su alta catadura moral y talante comunicativo. La cosa está en que desde el canal Intereconomía las repuestas a las críticas de las chicas de Wyoming llegaron hasta el punto de llamar "puta" (claro que con metáforas para que no surgiera la palabra a las claras) a la propia Beatriz Montañez. Aquí va el vídeo previo a la "rectificación" del señor Monzón:



Como se puede ver los de Intereconomía se deshacen en elogios hacía la gente del Intermedio. Pero la verdad es que la gente del programa Más se perdió en Cuba no ha quedado muy bien parada. ¿Por qué? Por este otro vídeo:



Así las cosas, a los de Intereconomía sólo les quedaba defender lo indefendible:



Defender lo indefendible o cómo hablar siete minutos sin decir absolutamente nada. Porque decir que pegar la bronca a un subordinado es constitutivo de delito, cuando todos los trabajadores de este país y de cualquier país del mundo, ha recibido broncas como esa o peores (o es que ya nadie se acuerda de los gritos de Matías Prats en el Mundial de Francia, que fueron totalmente en directo), me parece entre demagógico y absurdo.

Sólo les daría un consejo aunque quizás no me lo acepten: asuman el error señores de Intereconomía, les sirvieron un cebo en bandeja y picaron como peces hambrientos de modo que han sido pescados; a partir de ahora contrasten mejor, como por ejemplo contactando con la "becaria" (que por cierto la colleja que le da al final a Wyoming no tiene precio), hubieran podido conocer la información de primera mano, y, si ustedes lo desean, traten de vengarse con las mismas artes. Pero dejen de recurrir al insulto fácil, por favor.

P.D.: Seguro que ahora la bronca la tiene que estar recibiendo, pero está vez en serio, el becario de Intereconomía que abrió el correo. Pobre...