4 sept. 2009

El insoportable devenir del tiempo...

- Te noto algo raro últimamente.
- Sí, bueno...
- ¿Te pasa algo?
- No, nada...
- Pues se te ve más apagado que la economía mundial...
- Y eso en ti no es muy normal que digamos.
- Pues yo me noto como siempre...
- ¡Anda ya, hombre! Que llevas todo el verano sin dar señales de vida, y mira que tú en verano no sabías ni lo que es una siesta.
- Si el domingo pasado, con la cantidad de carne que vimos, no dijiste ni pío...
- A todo esto, ¿cómo fuiste capaz de convencerme para tirarme por ese tubo?
- Pero bien que repetiste...
- Como para no hacerlo. ¡Qué sensación de velocidad!
- Ya te digo...
- Pues la verdad es que no me fijé en absoluto...
- Pues por eso te debe pasar algo...
- Yo me noto igual que siempre...
- Y yo trabajo de actor porno y hago seis películas a la semana, no te jode.
- Más quisieras...
- Pues la verdad es que es algo que no me apetece demasiado...
- Pero, ¿te estás escuchando?
- Que eso lo diga el vaina este, vale, pero que lo digas tú es como oír a Ratzinger Z decir que hay que usar condón y que los gays son sus amigos.
- Pues no me parece algo tan extraño.
- Hace poco decías que no le harías ascos ni a la cabra de la legión y ¿ahora dices esto?
- Habré madurado...
- ¿Madurar? ¿Tú? ¿Eso es posible?
- Que no os engañe...
- Anda, ¡pero si has vuelto a hablar!
- Anda, ¡pero si aún no te has ahogado en tu propio llanto!
- Mira que eres borde cuando quieres...
- Tan borde soy yo como capullo eres tú, pedazo de anormal...
- Yo no le aguantaba ni una más...
- Paciencia, pequeño padawan. Recuerda que la ira lleva al lado oscuro...
- Mientras no me lleve al cuarto oscuro, me la suda...
- Y tú dices que sabes que le pasa a este.
- Por supuesto que lo sé.
- ¿Intentas hacerte el interesante?
- No, el que intenta hacerse el interesante es el jefe desde que lleva coleta. Yo sólo mantengo el suspense.
- Habló el guionista de Perdidos. ¿Se puede saber qué es lo que le pasa?
- ¿Se lo dices tú o se lo tengo que decir yo?
- ¡A mí no me pasa nada, rediós!
- Entonces no piensas decirlo tú...
- ¡NO!
- Esa era tu última opción...
- ¿Pero pensáis decirlo alguno de los dos?
- ¡Yo no tengo nada que decir!
- MUAHAHAHAHA.
- ¡Malditos seáis! ¡Hablad pardiez u os atravesaré con mi acero!
- Responde ya que a este le va a dar algo...
- Al calvo le han salido canas...

CONTINUARÁ...

1 comentario:

Marisabidilla dijo...

Dígale usted de mi parte al calvo que no se preocupe por eso, él lo que tiene que hacer es ir con la cabeza erguida por la vida, orgulloso de sus canas. Eso sí que las lleve bien arreglaitas, ¿eh? nada de emular a Doña Cayetana de Alba.