5 may. 2008

Crisis

Debe ser cosa mía, pero empiezo a notar que estoy mayor. Ya no aguanto como antes y con dos carreritas estoy que se me salen los pulmones por la boca. Y eso que soy muy sano. No fumo, no bebo, no follo. Bueno, no es que esto último sea cuestión de ser más o menos sano, pero por lo menos no me provoca un desgaste físico excesivo para la práctica deportiva, que ahí tenéis a Ronaldinho que el pobre ya no puede ni jugar de los dolores que tiene por todo el cuerpo; que esto me da que pensar que clase de posturas debe practicar para estar tan reventado con lo joven que es. Lo cierto es que me estoy poniendo fondoncete. No es que me preocupe demasiado, la verdad, porque donde hay carne hay alegría, pero he de reconocer que me gustaría estar más marcadito, así, si no hay forma de encontrar trabajo, siempre podré recurrir al exótico mundo de las despedidas de soltera...

Para ser sinceros creo que todos los años por estas fechas digo lo mismo: "mañana mismo me voy a correr media hora como poco". Claro que la frase la repito cada día, que es como el que dice "mañana mismo me pongo a dieta" mientras se esta tragando una pierna de cordero asada. Inconstancia que se dice. O mejor dicho perrería. Es que es mucha la pereza que da irte a correr por la carretera tú solo, con la única compañía de unos auriculares, el que tiene un mp3, claro está. Total, ¿para qué? ¿Para sudar como un cerdo y acabar cansado? ¿Para quemar unas miserables calorías que después recuperarás con la cena? Y después seguir con unas series de abdominales y flexiones. ¡Pero si no se van a dar cuenta! Te aseguro que nadie te va a decir, "jo, macho como te has puesto de macizorro", y si te lo dicen será para acompañarlo de algún reproche, como por ejemplo "como se nota que tenemos tiempo libre, ¿no?"..

Pero esta vez va en serio. Bueno como las anteriores quince veces que he dicho que iba en serio y al final me acabé quedando en mi casa tocándome los webos. La verdad es que voy a tomármelo como un reto personal. Eso y aprender a nadar este verano. Bueno, esto último va a ser más difícil, no nos vamos a engañar. Si consigo ponerme en forma, podré ir más a la playa a lucir tipito, y así aprovecharé para empezar a aprender a nadar. ¡Dios! Empiezo a ver planear sobre mí la sombra de la crisis de los 30 y eso que pasado mañana cumplo 27. ¡La que me espera!

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