12 dic. 2008

Despropósitos anuales

Como algunos recordaréis, hace cosa de un año (algo menos si os ponéis quisquillosos), me dediqué a expresar en este mismo blo mis propósitos para el año que estamos a punto de dejar atrás. ¿Sabéis cuántos he cumplido? Uno o ninguno. Soy un hacha.

Para empezar hablemos del tema laboral. La cosa está muy malita, que diría Chiquito de la Calzada (fijaos si está mala que hasta me inspiro en el humor clásico y casposo de toda la vida; ni mi inspiración es lo que era; ¡PUTA CRISIS!). Después de una semana de prueba en una empresa y varias entrevistas de trabajo infructuosas he llegado a la conclusión de que me va a salir más a cuenta embarcarme en mi primer proyecto empresarial, que dicho así queda muy bien y espectacular, pero en castellano vulgar viene a querer decir "voy a ver si me busco las castañas por mi cuenta y no tengo que empeñar hasta el marfil de mis dientes para poder sobrevivir". Y es que sólo ponerme de autónomo ya va una pasta. Y como es obvio de lo de la casa ni hablamos, al menos de momento, porque mis perspectivas de negocio no me dan ni para alquilar una caseta de perro en un barrio pobre de la periferia.

Lo de los viajes con la gente del equipo viene relacionado con el tema económico. Y me jodió muchísimo no poder hacer la ruta del vino por La Rioja, la verdad. Con lo bien que se tiene que comer (y beber) por allí. Tampoco podré hacer el que tienen previsto para Semana Santa, aunque puede que a ese no vaya porque me voy a París con la clase de francés de la escuela de idiomas. Si la economía lo permite, claro. Por otra parte, todos mis propósitos relacionados con el baloncesto han sufrido cambios de 180 grados (es lo que tiene ser árbitro): lo de ganar partidos ya no es para mí, ahora prefiero ganar pasta pitándolos (mercenario me llaman) y poder hacer un mate resulta un sueño, no sólamente inalcanzable, sino, además, absurdo, porque ahora, al menos según mi impresión personal, cuando salto no sólo no me elevo sino que me hundo más en el suelo, cosas de ir contra las leyes de la física más elemental...

Lo de acabar el proyecto es algo que está ahí; es como ese lunar molesto que no te planteas eliminar hasta que se hace más grande. Lo malo es que a mí este "lunar" se me hace cada vez más pequeño. Me explico: sólo me queda un pequeño muro que salvar para tenerlo completo, y verme tan cerca del final me aperra cosa mala. Vamos, que igual el día menos pensado se me cruza un cable y lo remato, que igual lo abandono definitivamente, aunque esto último, aunque sea por pura honrilla de momento no entra en mis planes.

Y por último... ¡ay, qué queréis que os diga! Para empezar digamos que lo de tener novia, naranjas. Ya comenté en algún momento lo de que me había quedado muy pillado y demás; pues nada, pasó lo de siempre, porque si no hubiese pasado lo de siempre no estaría escribiendo lo de siempre (y paro que me rayo). Lo cierto es que estuve un mes bastante afectado, hasta que me dí cuenta de que no merecía la pena que me afectara. Y casualmente la vi allá por octubre con otro chico por la calle. Me alegro. Por ella y por mí, así no le doy más vueltas a la cabeza, lo que, en mi estado mental altamente esquizoide, es todo un alivio. Y algún día ya encontraré alguna pobre incauta que sucumba a mi arrebatador encanto personal... o a mi enorme fortuna...

Por lo demás sigo esperando la llamada del hospital para la "intervención". A este paso me da que pillo un cutter y acabo antes (claro que eso me recuerda a cierto episodio de House en el que un tío hace eso mismo y se me quitan las ganas...). Claro, que eso no es nada en comparación con la operación que se le espera a mi Señora Madre. Ya os contaré algo según avancen los acontecimientos, pero de momento adelantaré que irán directamente por la columna vertebral. Mal rollo, sobre todo si acaba resultando genético, como parece ser...

Bueno por lo menos uno de los propósitos sí que se cumplió: ya he visto Stargate completo... ¡pero qué enormemente friky soy!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

sabes q eres un friky d los grandes y siempre lo seras ;)

Elisa dijo...

Bueno...si tienes los dientes de marfil, ME ASUSTO! Yo creo que salir a ligar un poco y hacer un mate...son propósitos muy dignos para el año que viene..COMO SE PONE LA GENTE TAN MELÁNCOLICA E INSOPORTABLE EN ESTA ÉPOCA!! Nunca me he sentido tan mal por fumar...que en navidad!! en fin... cuidate mucho y cuida de tu mami. Un besiño

manueru dijo...

Como no termines el proyecto, te corto al señor alcade y a los concejales.