18 jul 2009

Silencios cómodos

- ...
- Vaya, vaya. Así que ahora es él quien no piensa hablar, ¿cierto?
- ...
- Parece ser.
- ...
- Mejor. A ver si así deja de tocar los cojones durante una temporada, que ya está bien...
- ...
- Dice que te vayas a la mierda y te reboces con deleite en ella...
- Pero, ¿no decías que no hablaba?
- Y no habla. Pero entre que su cara refleja perfectamente lo que pasa por su cabeza y que de repente he desarrollado un poder telepático como el profesor Xavier, pues le voy pillando cosas.
- ...
- Ahora dice que a ver si yo te acompaño a zurrir mierdas con un látigo...
- Pues no sé por qué se pone así, la verdad. Se veía venir. Además el sábado nos lo pasamos bien, ¿no?
- ...
- Dice que miraste a una chica a los ojos durante más de dos minutos seguidos y eso que te había advertido.
- Ya. ¿Y qué? ¿Acaso no voy a poder mirar a cuantas chicas se crucen por mi camino?
- ...
- Dice que mirar está bien, pero por lo menos no te fijes en una a la que le van las tías...
- Ni que le fuera a pedir matrimonio. Además ya sé que ligar con ella es tan imposible como ver calidad televisiva en Telecinco. Pero tiene su punto...
- ...
- No voy a repetirte lo que acaba de decir, pero menos bonico te ha dicho de todo.
- Si en verdad yo le comprendo. Como nunca le han correspondido se tiene que desahogar de alguna manera.
- ...
- Dice que eso es culpa tuya por mirar objetivos imposibles, que él sólo es una mandado y que si el jefe no fuera menos previsor que el Pocero, que se pone a construir en medio del desierto donde ni dios piensa vivir, otro gallo cantaría.
- Ya, pero él es quien se emociona enseguida cuando una chica me habla. Que él es el que rápidamente se pone a mover el rabo como perrillo sin amo.
- ¿Me llamabais?
- ¡Qué oído tan fino tienes cuando te apetece, cabrón!
- Sí, bueno, es que pasaba por aquí y no he podido evitar oíros.
- No será a éste, que sólo le entiendo yo.
- ¿Ya está otra vez? Pues mira que yo debería tener muchos más motivos, que el sábado me volví a quedar en casa.
- No empieces con esas que ya sabes que saldrás cuando toque.
- Si lo que tú quieras, a mí ya me da igual. Pero no te olvides de que estoy aquí, que últimamente ya no juegas conmigo...
- Pareces un crío de tres años reclamando cariño.
- ¿Te estás metiendo con mi tamaño?
- Para nada, hombre. Para lo que haces es más que suficiente.
- Mejor di "para lo que me dejan hacer". Que yo sólo soy un mandado.
- Otro que tal baila...
- Y cuando el jefe quiere ahí estoy yo dando el callo...
- O provocándolos en las manos...
- Eso se llama "daños colaterales", chaval, y no es culpa mía. La naturaleza, que es así de cruel con los seres humanos.
- ...
- Dice éste que a ver si te operan de una puta vez y se les escapa el bisturí.
- Dile que no le escupo porque no me apetece.
- No te preocupes que sordo no está, simplemente ha decidido ponerse en huelga de comunicación.
- Pues que le den por culo, que con la de clientes gays que están entrando últimamente a la tienda alguno se ofrecerá...
- Y mira que el último tenía aspecto de girarme la cabeza del revés si me daba una hostia, pero que vocecilla tenía...
- Y que andares...
- ¿Y el "chao" que dijo al salir?
- ...
- Dice que a ver si os estáis amariconando también vosotros que él tiene muy claro que le gustan las tías. Y yo también.
- Y yo, por supuesto.
- ...
- ¿Tú no dices nada?
- Es que en tiempo de guerra todo agujero es trinchera...
- Pues lo que tú quieras, pero a mis soldaditos los mando a una misión aunque sea suicida, pero no a perderse por túneles oscuros y malolientes.
- Ya, pero...
- Ni pero, ni pera. Ya llegará tu momento.Y será con una hembra. Y, a ser posible, humana...
- Eso, pero no descartemos todavía a klingons ni a vulcanas.
- Vulcanas no que tienen que ser unas sosas de cuidado en la cama. Pero una klingon tiene que tener su morbillo arañando con esas uñas y esa fuerza...
- ¿Lo veis? Ya lo habéis conseguido. Ahora ya no me puedo agachar...
- ...
- Dice que sigamos haciendo el tonto y a la próxima tía que pase por la puerta de la tienda le entra allí mismo y sin miramientos. Y si nos denuncia por acoso, que nos jodamos...
- No hay huevos...
- ¿Qué no hay huevos?

CONTINUARÁ

16 jul 2009

Asco de vida

Lapidario. Sentenciante. Un título digno de un contenido que no sería capaz de expresar en los términos en que parece presentarse. Tranquilos, aún no me ha dado por suicidarme, ni tan siquiera por coger una semiautomática y ponerme a pegar tiros en la Plaça de Baix. Bueno puede que esto último sí se me haya pasado por la cabeza, pero sólo un poquito. Lo cierto es que mi vida, ahora mismo, aunque con algunas pequeñas espinas, está bastante bien. O al menos está bastante bien si la comparamos con la de algunos de los que dejan retazos de su vida en la página ADV.

Por ejemplo, hoy leía la historia de un chaval al que sus amigos llaman "el Francotirador". Un fiera la criatura, ya que el día que perdió la virginidad y usando condón (como comenta después en otro ADV enviado) dejó a la chica embarazada. O los cornudos y cornudas que se enteran por el típico descuido con el móvil de mandar el mensaje a quien no se debe. O aquellos que son marginados dentro de sus propias familias. Y todo esto demuestra que por muy preparado que estés, si la vida te quiere joder, ten por seguro que lo hará. No es una cuestión del destino traidor, no, es que la naturaleza es impredecible y bastante japuta. Pero ella no tiene la culpa de ser rebelde, es que el mundo la ha hecho así.

Y por eso no me quejo. Bueno, no me quejo todo lo que podría quejarme, que mira que tengo motivos. Por ejemplo ayer, que cuando me puse encima de la bascula estaba por fin por debajo de los noventa kilos (ya os había dicho que me había puesto fondoncillo) y viene la mujer que limpia en casa y le dice a Señora Madre que me ve más gordo. A mí que llevo dos semanas cenando una miseria y con las tripas sonándome por las noches, acostumbradas como estaban ellas a esas cenas bestiales repletas de embutidos, quesos y grasas varias. Vale que no hago mucho ejercicio que digamos últimamente, pero tengo la sauna, bueno mi coche. Porque mi coche es una puta sauna, que no tiene aire acondicionado y en dos semanas que llevo trabajando no he podido dejarlo ni un día a la sombra, ya que aparcar en el centro de Elche a las nueve y media de la mañana es una misión imposible y me tengo que tirar más de media hora buscando aparcamiento hasta que alguien de repente abandona el suyo a diez manzanas de mi trabajo y cuando me faltan menos de dos minutos para entrar a trabajar. Y que, como ya he dicho, jamás consigo aparcarlo en un lugar en el que le roce una misera sombra, y cuando vuelvo al coche, caminando otra vez las diez manzanas de vuelta a las dos y media de la tarde bajo un sol que no lo soportarían ni los alacranes del desierto del Sahara, debo dejar las puertas abiertas dos minutos para que , por lo menos, los cristales de las gafas no se me empañen al entrar. Un coche que, por cierto, ha pasado por el mecánico dos veces en las dos semanas que estoy trabajando, la primera vez porque se me había roto el elevalunas eléctrico, porque como no tengo aire acondicionado no me queda más remedio que bajar las ventanillas, y la otra, que aún está el coche en el taller, porque el otro día aparcando me cargué el filtro del aire, que se me enganchó en un bordillo de los que aquí puso algún listo del ayuntamiento para proteger los contenedores de la basura. Y para rematarlo le digo al mecánico que me mire a ver por qué pierde agua y resulta que me tiene que cambiar el radiador entero por uno nuevo y a saber por cuanto me sale la broma; por no hablar de que se me olvidó comentarle que me revise las luces de los frenos que me da la impresión de que no me van demasiado bien. Y por si fuera poco tengo el ordenador con la tarjeta gráfica dando por saco hace cosa de un mes, pero hasta que no cobre no puedo comprarme una nueva porque, por si fuera poco, me he gastado los noventa euros que me quedaban en la cuenta de la caja de ahorros en mi matrícula de la escuela de idiomas, curso que, por otra parte, no sé si podré realizar debido al horario que aún desconozco que tendré en el trabajo una vez se haga efectivo mi traslado a la tienda en la que definitivamente trabajaré, pero donde seguiré teniendo los mismos problemas de aparcamiento y más cuando llegue el mes de septiembre. Y encima de que quiero comprarme una moto para ahorrarme al menos la media hora diaria de aparcar y el combustible que ello conlleva, Señora Madre dice que mejor me compro un coche nuevo con el dinero que aún no tengo y así me deshago del mío en el que me estoy dejando un pastón.

Pero no, apenas tengo motivos para quejarme...

15 jul 2009

Sin sentido y sin visibilidad...

Esta tarde, después de comer, me he quedado traspuesto mientras recordaba todas mis conquistas sentimentales. O, lo que viene a ser lo mismo, me he quedado frito enseguida, porque como ya deberíais saber mi vida sentimental es tan extensa como los bosques en Marte (ahora mañana la Mars Polar Lander descubre vida vegetal en Marte y ya la tenemos liada...).

El duro revés que el destino me deparó la semana pasada haciéndome ver cuan equivocado estaba respecto a la posibilidad de no relación existente de la chica que me gustaba (con lo que me ha costado escribirlo espero que no me hagáis explicar que es un sarcasmo,... mierda...), me ha hecho plantearme si realmente tengo algún grave problema con mi sexto sentido. No, en ocasiones no veo muertos,... ya no,... antes sí, pero ahora no,... bueno, eso ya lo explicaré otro día. Bueno, para explicarme mejor diré que hace algún tiempo tenía un desarrollado sentido de la empatía y calaba bastante rápido a la gente; pero eso era antes. Por lo visto ahora me he vuelto bastante torpe o, como poco, descuidado en lo que a mi empatía se refiere. Antes podía saber cuando una chica se interesaba por mí, lo cual era muy útil si lo que a mi me interesaba era huir por piernas, cosa que tuve que acabar haciendo en unas tres ocasiones, la última vez a toda mecha, dada la insistencia de ciertos elementos subversivos que me animaban a que me lanzara a por ella. M aún se debe estar partiendo la caja...

Recuerdo ahora también nítidamente el primer beso que me dio una chica. Yo tenía unos 10 años, ella se acercó rápido a mí en las escaleras del colegio y me plantó un beso en los morros. Y mi reacción fue mandarla, literalmente, a la mierda; exactamente dije "ojala te mueras", pero a esa edad es lo primero que se te ocurre. Algo así como el "contigo no, bicho", pero sin sexo y con menores de edad. Creo que ese momento me marcó de por vida, pero para mal, claro. Además, a mí quien me gustaba era Eva, que llevaba coletitas y no ésta, cuya relación con la ducha era decirse "hola, ¿qué tal?" y poco más. Y para colmo los compañeros de clase, crueles como cualquier niño a esa edad, empezaron a decir que si éramos novios, que si patatín, que si patatán. Y no me digáis que le tendría que haber dado una oportunidad, porque eso no hubiera entrado jamás en mis planes.

Pero volviendo al tema, el problema está en que ya no soy capaz de detectar el interés o su falta en el lenguaje corporal, los miradas esquivas cuando se cruzan, ciertos gestos, ciertos comentarios, etc. Antes mi radar funcionaba con precisión milimétrica, casi tan preciso como el lesradar de A, pero en los últimos años falla como una escopeta de feria. No sé si es que no he pasado alguna revisión obligatoria, tipo Inspección Técnica de Sextos Sentidos, o algo así, pero tengo que recuperarlo. Tengo un motivo, uno poderosísimo como pocos, uno que todo mortal comprendería, aceptaría y acataría sin miramientos: dentro de un año y dos meses tengo la boda de mi mejor amigo y no puedo acudir solo. Mira que me costaba imaginarme a M casado, pero hay que reconocer que M's lo ha cazado pero bien. No sólo eso, sino que M's ya tiene una candidata elegida para mí, aunque no sé si su radar será mejor que el mío, porque de su gusto en la elección no voy a dudar ni un segundo...

P.D.: De todos modos me tenéis que pasar "El Método" M&M's, más que nada por si acaso...

9 jul 2009

Recomponiendo líneas...

- ♪ ...que ya estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón...♫
- Vaya cambio de repertorio. ¿Y eso?
- Pues nada, que resulta que las puertas están cerradas.
- ¿Y no hay ventanas abiertas?
- No me gustan los allanamientos de morada, la verdad.
- Pero a veces es necesario un asalto para conseguir los objetivos.
- ¿Seguimos hablando de nuestra situación sentimental o de cómo mejorar mis ingresos económicos de una forma rápida e ilícita?
- Si estuviera hablando de tus ingresos te diría que te metieras a político, a ver si te regalan trajes.
- Déjalo, que me conformo con los tres que tengo y que me pongo de uvas a peras.
- Pues también es verdad, que ya podrías ponértelos de vez en cuando.
- ¿Ahora hablamos de mi aspecto?
- No sé de qué estábamos hablando, así que...
- ¡Que no tengo dónde rascar bola! ¡Puto mundo injusto de mierda!
- ¿Te noto algo tenso?
- ¡Vete a tomar po'l culo!
- Algo no, bastante.
- Si ya sabía yo que al final naranjas. Tendrías que hacerme caso, que para eso tengo un poco más de conocimiento...
- Sí, y un complejo de inferioridad del quince, mamonazo...
- No te tengo en cuenta los insultos, porque sé que no lo sientes de verdad.
- ¡Qué te operen mil veces de forma innecesaria y se te infecten todos los puntos a la vez!
- Yo lo noto un pelín cabreadillo.
- Déjalo, este sábado se le pasará.
- ¡Cómo vuelvas a mirar a una tía más de dos segundos seguidos a los ojos te empiezo a dar hostias y no acabo hasta que no empiece a oír los huesos de tu puto cráneo partiéndose en mil pedazos!
- A ver, que una cosa te quede clarita, haré lo que me salga de los huevos, ¿entendido?
- Eso, eso. Y a ver si es verdad.
- Ahora no te metas, que me lo desinquietas.
- Y sin haberlo deseado te ha salido un pareado.
- Mi vena artística que vuelve. Siempre se ha dicho que los grandes potenciadores del arte son la enfermedad, el cautiverio y el desamor.
- Entonces nunca debiste perder la inspiración, ¡puto enfermo solitario!
- Venga, hombre, no merece la pena ponerse así. Era algo totalmente esperable. Una chica así tenía que estar ya cogida por narices.
- Además, hay más peces en el mar...
- Te daría una charla sobre la progresiva desertificación de los océanos de la Tierra, pero supongo que no entenderías una mierda, maldito tarado chaquetero.
- Tú soportarás sus insultos, pero la próxima vez que se meta conmigo le arranco la lengua con un pelacables.
- Tú tranquilo, que este sábado ni se acuerda...
- Mientras que a mí me vayas sacando de paseo...

CONTINUARÁ.

25 jun 2009

El móvil esquivo

Llevo dos semanas que parezco una lesbiana desesperada. Me explico, porque va a parecer lo que no es, y a falta de días para la celebración del orgullo gay no quiero granjearme la animadversión de un colectivo en el que tengo muchas amigas. La cosa está en que, como en su día me comentó A, un hecho tremendamente característico de las lesbianas es que tienen tendencia a no separarse de su teléfono móvil, tanto que el móvil parece adherido a sus propias manos. Esto, que en un pricipio, aparte de a las lesbianas podría ser aplicado a cualquier profesional autónomo y algunos brokers de bolsa, lo cierto es que es bastante verídico, Y A no es una excepción, la verdad.

Pues así llevo dos semanas. Vivo pegado al móvil. Creo que ni siquiera se ha descargado porque en mi bolsillo se recargaba de forma automática. A tal punto de simbiosis he llegado con el cacharrito que me compré hace unos días una funda de esas para llevar el iPod en en el brazo cuando sales a hacer ejercicio. Pequeño inciso: sí, a hacer ejercicio, o lo que es lo mismo, salir a correr o con la bici (por cierto, ayer, primer día de bici del verano, 45 kilómetros en dos horas y media; no está nada mal para alguien que está en un nivel físico lamentable como el mío). Todo con tal de no separarme del móvil ni un segundo más de lo necesario. Yo, con lo que he sido, que si me olvidaba el móvil en casa era la persona más feliz del mundo, y ahora, si se me olvida en el piso de arriba voy corriendo a buscarlo por si me llaman. Yo que renuncié del uso del móvil hasta bien entrado en la universidad, y ahora sufro si no lo llevo.

Y no, no tiene ningún connotación romántico-sexual. Todo se debe a una entrevista de trabajo que tuve hace un par de semanas. ¿Pero cómo, os preguntaréis, cómo en esta situación de crisis con más de cuatro millones de personas paradas y sin ninguna empresa que ofrezca un trabajo TÚ, o sea YO, optas a un empleo relativamente bien remunerado en una empresa seria y con contrato desde el primer día? Y si no os lo preguntáis deberíais, porque yo no paro de hacerme esa misma pregunta desde hace dos semanas cuando tuve la última entrevista de trabajo, la que debería ser la definitiva. Y yo no diré como la ministra Salgado que esto son brotes verdes en la economía del Estado Español, esto es un ficus en la mía, que ya empezaba a plantearme seriamente el comentario de Juani el otro día diciéndome si había pensado alguna vez en trabajar de stripper, que no es que sea un trabajo muy duro, pero no me veo yo machacándome en el gimnasio para conseguir la clase de físico de los que se dedican a dichos menesteres erótico-festivos.

De todos modos ahora la llamada que estoy esperando es la que me tienen que hacer para decirme el día que me he de incorporar al trabajo, pues ya me han pedido fotocopias del DNI y de la seguridad social, así como un número de cuenta para poder pasar la nómina, así que señores, en breve volveré a ser un miembro productivo de la sociedad y con mis impuestos mantendré los servicios de que disfrutamos todos los españoles...

... aún me lo voy a tener que repensar...

17 jun 2009

El retorno del Jedi

- ¿Sabes una cosa?
- ...
- Ahora por fin te entiendo.
- ...
- ¿Vas a seguir sin hablarme?
- ...
- Ya sé que nos hemos pasado un poco contigo, pero esto no puede durar eternamente. Últimamente ni siquiera nos sacas de casa. Y que no los saques a ellos, vale, pero que me abandones a mí...
- ...
- Vale, reconozco que te hemos jodido un poco la vida durante todos estos años, pero es que tú nos dejabas...
- ...
- Ni siquiera nos dijiste nada de la entrevista de trabajo del otro día...
- ...
- ¿Qué tal fue, por cierto?
- ...
- Espero que fuera bien, porque si no este verano acabas prostituyéndote, aunque por otra parte no sería mala idea, así tendrías base para ese libro que decías que querías escribir...
- ...
- Ya sabes, ese sobre el mito de Ganímedes pero en versión moderna...
- ...
- Pero tío, háblame. Además ellos ya están controlados...
- Y una mierda...
- ¡Qué os follen a todos! Ya que yo no puedo...
- Bueno, quizás no estén todo lo bajo control que quisiera, pero los ignoro tal y como solías hacer tú, y de momento me va funcionando.
- ...
- Pero de momento están a raya y no se han salido de madre. Pero lo han intentado, no creas, porque he tenido mis batallas con ambos. Llegaron a ponerse de acuerdo y todo en contra mía, pero me mantuve en mi sitio para que no se nos subieran demasiado a la chepa...
- ...
- Venga, joder, que te estoy pidiendo que vuelvas a tener tú el control. Esto no está hecho para mí.
- ...
- Vale, lo diré: LO SIENTO.
- Bueno, es un comienzo. A partir de ahora van a cambiar mucho las cosas por aquí. MUAHAHAHAHAHA.

CONTINUARÁ

9 jun 2009

Yo mismo, mi otro yo y una peli de Julia Roberts...

- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Qué hacéis?
- Viendo una peli.
- Pero, ¿te habla?
- Que va. Está ahí, callado y comiendo palomitas toda la tarde. No piensa hablar.
- ¿Y qué peli estáis viendo?
- Una...
- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Cuál?
- Una de Julia Roberts.
- Espero que sea Erin Brockovich...
- Pues esa precisamente no es...
- Entonces El informe pelícano...
- Tampoco.
- ¿PERO TÚ ESTÁS GILIPOLLAS O QUÉ COÑO TE PASA?
- Yo... es que estaba haciendo zapping y era Notting Hill o el tenis...
- ¡Pues no se duda y se pone el tenis, rediós! ¡Qué pareces tonto! Ahora será aún peor, que la última vez que vio Pretty woman se tiró dos meses atondado.
- ¿Más aún? ¿Eso es posible?
- Pues sí que es posible. Pero como tú estabas con la baja por depresión no te enteraste. Y fui yo el que tuvo que soportarlo.
- Grompf, grompf, grompf...
- Pues tampoco parece que le afecte mucho...
- La verdad es que muy afectado no parece; se ha enganchado con las palomitas y casi ni respira...
- Perdón... Un momentito. ¿Está el jefe?
- Estar, lo que se dice estar, pues sí, está... pero no creo que vaya a atenderte.
- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Catalepsia?
- Que ha decidido ponerse en huelga y no nos habla. Sólo come, duerme y respira. A veces ni eso...
- Pues a mí me tiene totalmente olvidado. Y me preocupa, la verdad...
- Pues va para largo...
- ¿No jodas?
- Y lo que te rondaré...
- Y encima el desgraciado este poniéndole películas romanticonas. ¡Más porno es lo que tendría que ver!
- ¡Qué te den!
- Y tú que lo disfrutes...
- Chicos, calma. A ver si entre todos sacamos esto adelante.
- Grompf, grompf, grompf...
- ¿Sacar el qué? Si esto tiene menos futuro que Yola Berrocal en el ministerio de cultura...
- Si la brillante mente que escribió el guión de Mentiras y gordas llegó a ministra, cualquiera puede hacerlo. Así que sed un poco optimistas.
- El optimismo se lo dejo a Zapatero, que aún se cree que España saldrá indemne de la crisis. Yo asumí hace tiempo que moriré virgen...
- Grompf, grompf, grompf...
- Tú virgen y yo sin conocer el amor...
- Panda de sobreactuadores tocapelotas... Ahora entiendo al jefe...
- Grompf, grompf, MUAHAHAHAHAHAHAHAHAHA, grompf, grompf...

CONTINUARÁ

6 jun 2009

The Red Impresentable strikes back

- ♪ Tú eres tonto, muchacho, tú eres tonto, y en tu casa lo tienen que saber...♫
- No, si en su casa ya lo saben...
- Y tú podrías irte un poquito a la mierda, ¿no?
- Te noto un poco susceptible...
- ¡Hasta los cojones me tenéis! ¿Porque no puedo tener que pelearme conmigo mismo y ya está?
- Pero si ya te peleas contigo mismo.
- Ya. Pero aquí cada uno tira para un lado, y por una vez en la vida me gustaría que todos tiráramos para el mismo lado.
- Y a mí me gustaría tener el esqueleto de adamantium y poder sacar garras como Lobezno...
- ¿Y luego el friky soy yo?

- Todo se pega menos la hermosura, chaval.
- ¿Pero yo que os he hecho para que me tratéis así? ¿Acaso si me pincháis no sangro? ¿No lloro si me duele?
- No te pongas melodramático que no te pega en absoluto. Y si lo haces que sea para jurar como Scarlett O'Hara "que nunca más volverás a pasar hambre". Sentimentalmente hablando, obviously...
- ¿Éste? El atontado este haría como Clark Gable que se comía una cebolla cruda antes de besar a Vivein Leigh porque no la soportaba.
- ¿No jodas? ¿Eso es cierto?
- Bueno, eso dicen los mentideros hollywoodienses, pero vamos, que muy bien no se llevaban.
- Estabamos hablando de mí, o eso creo...
- Egocéntrico, que se cree el rey del mundo...
- Pero yo...
- Apoyardao, que como sigas así te vas a quedar pa vestir santos...
- Pero es que...
- Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre.
- ¿Y eso a santo de qué ha venido?
- No sé. Es que me he emocionado insultándole y me ha venido a la cabeza.
- Ya pero tampoco es que haya perdido todas las oportunidades, digo yo.
- No aún, pero se le van agotando, poco a poco, lentamente, de forma casi imperceptible, igual que las gotas de rocío matutino se depositan sobre las hojas y después se precipitan para perderse entre la hierba...
- Ahora el melodramático eres tú.
- Sí, bueno, pero ese es más mi rollo que el suyo.
- Te pega más, cierto es. Pero míralo, ahí, lloriqueando, en el rincón de dar pena.
- ¿Qué te pasa, criaturica?
- ¡Es qué nadie me entiende!
- Y tampoco tienes perrico que te ladre... ¡Lo que hay que oír!
- Pero es que es verdad, ni siquiera vosotros que sois mis seres más cercanos...
- A ver, para empezar "ser" los serás tú. Nosotros somos representaciones antropomórficas de tus personalidades subconscientes. Y segundo, si no te entiendes ni tú, como te va a entender nadie más...
- Pero...
- Ni pero ni pera. Que te gusta mucho darle vueltas a las cosas. A ver, los sueños que te mande anoche, ¿te gustaron? Pues podrían ser tu futuro ¡cagondiós! ¿Qué no hay forma de hacértelo entender o qué?
- Es que tengo miedo...
- ¿A qué te diga que no?
- Que va. Estoy tan acostumbrado a que me digan que no que una más no me afectaría. Pero, ¿y si me dice que sí?
- ¡Yo a este tío lo mato! ¡Me doy un ataque a mí mismo y lo mato!
- Pero, ¿tú te estas escuchando? ¿Te das cuenta de la soberana estupidez que acabas de soltar?
- Yo ya no sé ni lo que digo. A partir de ahora os encargáis vosotros...
- ♪Del pito del Brunete, no me moverán...♫
- Y encima este ha tomado conciencia propia. Señores, yo dimito...

CONTINUARÁ...

P.D.: Tiembla J.J. Abrams...

5 jun 2009

Si quieres las tomas, si no... las tiras por la ventana...

¿Quién en esta vida no ha oído la manida frase de "si quieres las tomas, si no las dejas" ante un plato de las minúsculas legumbres? Porque a mí Señora Madre me la repitió unas cuantas veces cuando mi única meta en la vida era jugar con los playmobil. Claro que lo de "las dejas" tenía aspecto de ser tan poco real como un alto el fuego definitivo en Palestina. Y es que Señora Madre aplicaba a rajatabla la consabida norma de "tú te las vas a comer; puede que ahora no, pero a la merienda las tienes". Y sin calentar si quiera.

Por fortuna, con el tiempo llegué a aprender que un plato de lentejas puede ser un manjar, especialmente acompañadas de chorizo y jamón, o con un par de puñados de granos de soja sin germinar, o en un buen potaje con sus garbanzos y sus habichuelas, o con arroz... todo con tal de que Señora Madre no hiciera habichuelas con sepia, que es el único modo en que no me gustan las legumbres. Y es que, como todos sabemos, o deberíamos saber, la fabada es el único plato factible con habichuelas como el MVE manda, o en su defecto alguna ensaladita ligera o en otros guisos por el estilo, pero con sepia nunca. Faltaría más.

¿Y éste qué cojones se pone a contarnos ahora sus hábitos alimentarios? Os preguntaréis más de uno, si es que no habéis dejado de leer hace diez minutos. Pues bien, puede que a vosotros no os interese, pero en el examen oral de francés me tocó enunciarlos. Y sí, "examen oral de francés" me sigue pareciendo una redundancia. Pero como os decía, que me tocó decir qué es lo que como habitualmente, que si je mange de tout o je ne prends pas de rien, que si patatín, que si patatán y que si al abuela fuma. Coincidencias de la vida: si en todo el curso tuve que faltar un día a clase, fue precisamente ése, por lo que el monólogo casi se convierte en una tragedia griega y yo, el muerto.

Y os seguiréis preguntando que qué forma es esta de cambiar de tema sin ton ni son, que parece que mi mente anda a saltos como el guión de Perdidos y no es así. Lo que pasa es que me gusta hilar los temas de forma que el mismísimo J.J. Abrams sentiría envidia ante mi espectacular malabarismo argumental. Perdón, me estoy quitando una flor del hombro... Decía que lo mío es hilar temas, y es que ayer tuvimos la cena de los compañeros de clase de francés ¿Y comisteis lentejas? Os preguntareis algunos; pues no, obviamente, que estudiamos francés, pero no somos como esos turistas que comen paella a las doce de la noche, y podemos estar mal de la cabeza, pero hasta cierto punto, por supuesto. Fuimos a una pequeña pizzería, donde he de decir que se come de muerte y disfrutamos largamente en la terraza, tan largamente que se nos hicieron las doce y media de la noche allí de charreta. Y he aquí donde entran en juego las lentejas (¡toma giro argumental J.J.! MUAHAHAHAHA). Y demos gracias al MVE que no fueron croquetas congeladas porque podrían haber causado alguna desgracia mayor. Eso sí, que mala fue la intención de lanzar lentejas pardinas, esas tan chuiquitinas que dan penica comerse porque parece que no se hayan desarrollado como sus hermanas mayores, y uno piensa en los anuncios de "pezqueñines, no gracias" y le vienen hasta remordimientos por comerse algo tan chiquitín y a la vez tan sabroso. Pero claro, cuando se utiliza como arma, gracia no hace ninguna, porque en algún ojo podría haber impactado y a saber a estas horas si alguno no iríamos de pirata por la vida (de los de parche en el ojo y pata de palo, no de los de carroza y plumón, obviously). Hasta dos veces fuimos agredidos. Eso sí, ni un aviso preventivo, que por lo menos el trío de las Azores tuvo la decencia de avisar que iban a atacar Irak...

Pero, por supuesto, menos mal que ya no se estila el orinal...

24 may 2009

Yo, yo mismo, y un impresentable vestido de rojo...


- ♪ Ol llu nid is lof...♫
- ¿Y a éste qué le pasa?
- No sé, tú sabrás. Normalmente te hace más caso a tí que a mí.
- Ya ni eso.
- No jodas. ¿Ahora va por ahí sin control?
- Eso me temo.
- ♪Me muero por conocerte...♫
- ¿Tengo que empezar a preocuparme?
- Deberías...
- ♪Total eclips of de jart...♫
- Pero, ¿otra vez va a empezar igual?
- Es que llevaba tiempo sin ponerse así, compréndelo.
- Ya, pero mira cómo acabó la última vez, que se te subió a la chepa.
- Lo sé, lo sé. Por eso me temo lo peor...
- ♪Te voy a escribir la canción más bonita del mundo...♫
- ¿Y no vas a hacer nada por controlarlo?
- No hay forma. Está desatado...
- ¿Y esta vez será muy grave?
- No sé, la verdad. La última conversación que tuve con él no estaba tan pesado.
- Mientras que no se ponga con las de Luis Miguel no será excesivamente grave...
- No uses tu lógica. Sabes que nunca funciona.
- ¿Ves como jode que te toquen las narices sin poder hacer nada para evitarlo?
- ♪Evri nait in mai drims...♫
- Perdona...
- El que faltaba. ¿Qué tripa se te ha roto?
- No, mira... verás... que me estaba preguntando yo, bueno... esto... que si va a tardar mucho la intervención.
- ¿Pero no decías que no querías que te mutilaran?
- Sí, bueno, verás... a veces uno se piensa las cosas y, bueno... pues se cambia de opinión, ya sabes...
- O mejor dicho, que te duele y te jode...
- Ya, bien... lo que pasa es que Él ha decidido independizarse por las bravas, y está aplicando cualquier técnica de sabotaje a su alcance.
- Un prepucio terrorista, que cosas...
- Bueno, lo dicho, ¿se sabe algo de cuándo van a darle la independencia?
- Pues de momento aún no se sabe nada, pero si tardan demasiado igual me paso por alguna clínica privada a ver...
- Estos de la salud pública son unos genios: esperan a que te aburras de esperar y así eso que se ahorran.
- Pero si tú no tienes un duro...
- Cuando me paguen los NP ya veremos...
- Pues si dependes de la consellería...
- ♪Esta tarde vi llover...♫
- ¿Y a este que le pasa?
- Ya sabes, lo de siempre.
- Ya decía yo que últimamente me tenías abandonado...
- Sí, bueno... eso y los exámenes...
- Yo, no es por nada, pero ya ha empezado con los boleros y...
- Mierda...
- ♪Si no existieras...♫
- ¡Dios! ¡Estamos perdidos! ¡Esa es de Luis Miguel!
- Vale chaval, pillo la inderecta. Esta semana trataré de decírselo...
- Ves como al final me tienes que hacer caso...